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"Sabemos
más de la alimentación de los perros que de la nutrición
del hombre"
El perro es sólo y absolutamente lo que marca su genética
en cuanto a posibilidades máximas, eso es cierto, pero
los animales no pueden alcanzar sus mejores expectativas de desarrollo
y de salud si los factores ambientales no les son totalmente propicios.
Y, de esos factores, el más importante, junto con la vigilancia
sanitaria y la atención veterinaria, es la alimentación.
Cada tendón, cada célula, cada parte del perro proviene
de lo que come y la calidad de su vida no será mejor que
la calidad de sus alimentos La raíz de la excelencia es
el consumo de nutrimentos adecuados y debidamente conjuntados.
El
conocimiento de la nutrición básica y de las necesidades
nutricionales de los perros sanos forma parte integral de las
practicas correctas de alimentación.
El
competitivo mercado actual pone a nuestra disposición un
amplio abanico de alimentos comerciales. Estos productos se pueden
adquirir en supermercados, "pet shop" y clínicas
veterinarias. Presentan una gran variedad en cuanto a la fórmula
de sus componentes nutritivos, digestibilidad y sabor, así
como su forma, textura y aroma. Esta gran cantidad de productos,
junto con la publicidad comercial y las falacias sobre nutrición,
crean una gran confusión entre profesionales y aficionados
sobre la nutrición ideal de sus animales de compañía.
Unos conocimientos básicos de los fundamentos de la nutrición
son requisitos indispensables para poder evaluar las necesidades
de nuestras mascotas.
Hay
dos factores a considerar con respecto a asimilación de
los alimentos y que no varían nunca: los procesos del cuerpo
y la calidad de los alimentos. Nos explicamos: detrás de
los procesos del cuerpo está nuestra herencia genética;
es decir, las funciones de nuestro cuerpo están en relación
con la información genética programada en cada célula.
La herencia genética, según el antropólogo
Richard Leakey, se remonta a cientos de miles de años.
Los procesos metabólicos fundamentales, que convierten
los alimentos en sustancias y energías para todos los seres
vivos, no han variado ni un ápice en todo este tiempo.
Esto
nos conduce al segundo factor de la asimilación alimentaria:
la calidad de la alimentación. En libertad, los cánidos
comen, como es obvio, lo que encuentran o pueden cazar, y más
el perro, que es un omnívoro oportunista; en libertad no
comería sólo lo que consideramos parte noble de
la carne: para su adecuada alimentación necesitaría
complementar con las vísceras de sus víctimas, con
todo lo que esto conlleva de problemas de infecciones parasitarias,
así como también determinadas bayas y frutos como
complemento. En su larga historia compartida con el ser humano,
de subordinación, servicio y compañía, el
perro siempre ha sido, nutricionalmente considerado, no un carroñero,
sino un basurero que comía los desperdicios que encontraba
o, si tenía mucha suerte, de lo que le sobraba a su dueño.
Es decir, o desperdicios, o caprichos. Pocos eran los que tenían
la fortuna de recibir una comida específica. Actualmente
eso ha terminado, por suerte. Hoy en día nuestros perros
se sustentan de alimentos comerciales creados especialmente para
ellos, y que cubren las necesidades peculiares de cada edad, tamaño
e incluso actividad. Esto nos lleva a considerar que la alimentación
comercial puede ser superior a la que el animal tomaría
en plena libertad.
ELEMENTOS
DE LA NUTRICIÓN
ALIMENTOS
CALÓRICOS
LAS
PROTEÍNAS
La
alimentación ideal se compone de una serie de elementos
que se interrelacionan entre sí, aunque cada una tenga
su propia identidad, favoreciendo la propia utilización
y asimilación y la del conjunto.
De entre ellos destaca como una estrella de primera magnitud una
palabra: La proteína, pero... ¿qué son las
proteínas? El término proteína fue elegido
en 1838 por Mulder, partiendo de una raíz griega que significa
"venir primero" o "de primera importancia".
La proteína puede considerarse el ingrediente más
importante de la dieta, ya que es ella la que contribuye a la
formación del cuerpo. La proteína es el constructor
de toda la naturaleza, desde el insecto más pequeño
y microscópico hasta del árbol más gigantesco.
Pero no hay que olvidar además que, para facilitar la asimilación
de proteínas en el cuerpo se necesitan grasas, minerales,
fibras, vitaminas... Ninguna de estas sustancias se puede formar
por si misma. Forman realmente equipo y logran éxitos en
el cuerpo cuando están todas disponibles a un mismo tiempo.
Las comidas deben ser lo más completas posibles, pero es
de primordial importancia ingerir proteínas en la cantidad
y calidad adecuadas.
Las
proteínas son tan especiales por un elemento que les da
sus cualidades y que marca la diferencia con los hidratos de carbono
y con las grasas: el nitrógeno. Cada molécula de
las proteínas (cada aminoácido) está formada
por cuatro elementos: el carbono, el hidrógeno, el oxígeno
y el nitrógeno. El resto de las sustancias que componen
el cuerpo está formada por las tres primeras. Por eso los
alimentos abundantes en proteínas son llamados también
ricos en nitrógeno. Sorprende que un átomo de nitrógeno
pueda imprimir la calidad de constitución a la molécula
de proteína.
Las
proteínas participan en muchas cosas a la vez. El alimento
nitrogenado responsable de la construcción del cuerpo es
la proteína, base de la formación de cada célula
del cuerpo: se encuentra prácticamente en todas partes.
La proteína forma parte del pelo, de las uñas, de
la piel, de las enzimas, está en el sistema nervioso, en
el cerebro, en los músculos, en el hierro que hay en las
células rojas de la sangre, en la hemoglobina, al igual
que en las hormonas que controlan las funciones del cuerpo. Una
proteína, la albúmina, recoge los productos residuales
del cuerpo y procede a su eliminación, sin ella el cuerpo
se hincharía y sería víctima de una intoxicación.
Los anticuerpos que el cuerpo fabrica para combatir a las bacterias
y virus están compuestos de proteínas. Y como colofón:
las proteínas, en caso necesario, se pueden convertir en
energía.
Los
aminoácidos o moléculas de proteínas son
aproximadamente veintidós(1) de los cuales el cuerpo puede
crear diez(2) a partir de otros alimentos si hubiera necesidad
de ello. Los doce(3) restantes tienen que estar presentes en cada
una de las comidas en cantidad suficiente para que el perro se
mantenga sano. Esto nos lleva de lleno a la calidad de los alimentos
que hay que añadir al conjunto bioquímico.
Cuando
se come un trozo de carne es claro que no circula por la sangre
en forma de filete. El cuerpo tiene la capacidad de descomponer
la carne en partes más pequeñas incorporándolas
al animal. Estas partes pequeñas son los aminoácidos.
De estos veintidós aminoácidos pueden existir infinidad
de combinaciones que, según estén formadas tendrán
características diferentes, por ello una célula
roja de la sangre es distinta a otra del pelo o de la piel, igual
que el perro es distinto a cualquier otro animal o cosa viviente.
La naturaleza ha desarrollado esta maravillosa propiedad a través
de millones de años.
La principal diferencia entre las distintas marcas comerciales
es la procedencia de la proteína y el valor biológico
de las mismas. Según sea su calidad, así las asimila
el organismo. En los suplementos podemos encontrar las de soja,
que hace años eran las únicas que se encontraban,
pero su valor biológico es el menor. Después, las
estrellas eran la que venían de la leche. Inmediatamente
después las "mejores" eran las que tenían
su origen en la clara de huevo Desde hace unos años los
suplementos de proteína de mejor calidad son los que están
compuestos por proteína de suero de leche. Esta es la proteína
de mejor calidad, la que el cuerpo asimila en mayor proporción
y, evidentemente, también la más cara.
La calidad se podría definir como "el grado de excelencia
que posee una cosa". Relacionando esto con las proteínas
intentaremos que los alimentos proteínicos contengan:
·
Altos porcentajes de proteína por cada unidad de peso
·
Equilibrio en éstas de los aminoácidos esenciales
·
Los aminoácidos que el cuerpo no puede producir se denominan
"aminoácidos esenciales". Cuando los alimentos
proteicos destinados al perro contienen los diez en cantidades
suficientes son conocidos como proteínas completas.
DESEQUILIBRIOS
PROTÉICOS
Normalmente
se tiende a dar una cantidad excesiva de proteínas en la
alimentación canina, sin tener en cuenta de que "más
no es mejor". De un consumo excesivo de proteínas
puede resultar daños renales e incluso una aceleración
del envejecimiento.
Por
otra parte la aportación insuficiente puede dar lugar a
crecimientos reducidos o retardados en los cachorros, peso insuficiente,
menor actividad y una menor producción de leche.
Estas
deficiencias proteicas pueden deberse a:
·
Cantidad inadecuada de alimentos.
·
Poca calidad o falta de digestibilidad.
·
Utilización de las reservas de proteínas como elemento
energético en sustitución de las grasas y de los
hidratos de carbono.
·
Poca cantidad de proteínas en la comida.
·
Dificultades para absorber o digerir esa proteína.
·
Enfermedades
ACEITES
Y GRASAS
·
Grasas: sólidas a temperatura ambiente. Ácidos grasos
de cadena larga.
·
Aceites: líquidos a temperatura ambiente. Ácidos
grasos de cadena corta o insaturados.
Son
necesarias en la dieta por cuatro causas fundamentalmente:
1.
Para mejorar la palatividad.
2.
Para mejorar la absorción de las vitaminas liposolubles.
3.
Como fuente de ácidos grasos esenciales.
4.
Como medio de obtener energía
HIDRATOS
DE CARBONO
El
perro no tiene en teoría necesidad de hidratos de carbono,
en estado natural los cánidos no los ingieren prácticamente,
pero dado que durante milenios los perros han sido alimentados
con sobras de comida humana que contenían primordialmente
estos elementos, y de que la comida comercial los contiene en
gran cantidad, no tiene sentido práctico discutir sobre
esa circunstancia. Los hidratos de carbono proporcionan energía
e influyen fuertemente en la función gastrointestinal.
Crudos no pueden ser digeridos, pero cocidos ven incrementada
su digestibilidad en más de un 90 %. Los cereales son la
principal fuente de hidratos en la comida para perros y hay hidratos
en todas las comidas industriales para perros.
Se
pueden clasificar en dos grupos:
1.
Solubles: son aquellos que el perro puede digerir y transformar
en energía.
2.
Insolubles: no proporcionan energía ni son digeribles.
Son conocidos con el nombre de fibra. Reducen la necesidad energética
del alimento.
ALIMENTOS
NO CALÓRICOS
AGUA
Es,
con mucho, el nutriente más importante. Todos los seres
vivos dependen del agua para sus procesos vitales. Puede sobrevivirse
perdiendo prácticamente todas las reservas de grasas, de
glucógeno, la mitad de las proteínas y otro tanto
del peso total, sin embargo la disminución de un 15 % del
agua total, es la muerte segura. El cuerpo de un perro adulto
se compone de aproximadamente un 60 % de agua. En un cachorro
recién nacido el porcentaje es de un 85 %.
En
condiciones patológicas o de tensión tales como
diarreas, ejercicio extremo, temperatura ambiente exagerada, lactación,
etc., aumentan espectacularmente las necesidades de este elemento.
Después
del oxígeno, el agua es el elemento más importante
en la alimentación. Es esencial para regular la temperatura
corporal, lubrica los tejidos y actúa como medio fluido
para el transporte de los sistemas linfáticos y sanguíneos.
La adicción de agua aumenta la resistencia durante el ejercicio.
Por otra parte los perros que toman agua durante el trabajo pierden
menos peso que los que no la reciben.
Se
obtiene por:
·
Ingestión directa.
·
Una pequeña parte, por metabolización a partir de
las grasas y de los hidratos de carbono.
La
piel actúa como receptor de agua en una cantidad aproximadamente
igual a la del resto del cuerpo. La ingestión de agua y
la de alimentos está fuertemente relacionada, a menor ingestión
de agua se produce una menor toma de alimentos, con una repercusión
directa sobre el crecimiento y el aumento de peso.
La
temperatura del cuerpo se regula en el perro de una manera que
difiere totalmente de la del ser humano. En el hombre la sudoración
produce una evaporación que enfría su epidermis.
El perro no se refresca de esa manera, porque el perro no suda.
El perro se refrigera por medio de la evaporación del agua
en sus conductos respiratorios por medio de sus fosas nasales.
También pierde algo de calor por convección a través
de la piel (y por conducción y radiación)
Algunas
enfermedades pueden tener transmisión directa por medio
del agua, como la leptospirosis. Es demostrado que, en el ser
humano, se dan casos de infección con L. canícola
por nadar en aguas contaminadas. El agua puede contener bacterias,
substancias químicas, virus, nitritos, nitratos, cloros
concentrado, metales pesados...Todo esto puede producir diarreas,
trastornos del metabolismo e incluso la muerte.
Es
de desear que la calidad del agua sea similar para el hombre y
el perro. Debe tomarse fresca, no demasiado fría, eso es
lo más conveniente. Demasiado fría puede producir
contracciones intestinales y diarreas.
VITAMINAS
Las vitaminas son elementos orgánicos esenciales para el
funcionamiento de los procesos metabólicos del organismo,
como los minerales son esenciales para la vida.
Esbozando
un principio de organización los podríamos dividir
en hidrosolubles y liposolubles según se disuelvan en agua
o en aceite.
No
tienen la misión de proporcionar energía. Son moléculas
reguladoras de una amplia serie de funciones fisiológicas.
Se
le atribuyen una serie de cualidades terapéuticas, muchas
veces infundadas, generalmente están sobrevaloradas por
campañas publicitarias que han provocado una moda de suplementación
que muchas veces conducen a hipervitaminosis. Por el contrario
las carencias son raras y sólo se dan en alimentaciones
caseras o en productos comerciales de muy baja calidad. Las hipervitaminosis
se producen siempre con las vitaminas liposolubles, el exceso
de las hidrosolubles se elimina con la orina.
Se
distinguen porque:
·
Son sustancias orgánicas.
·
Sus necesidades diarias son mínimas, se miden en miligramos
o microgramos.
Vitaminas
liposolubles.
Vitamina
A (retinol): tiene como principal misión mejorar la visión
y el crecimiento óseo en los animales jóvenes, regularizando
también el sistema nervioso y mejorando la resistencia
a las enfermedades. El perro, lo mismo que muchos mamíferos,
tiene la cualidad de sintetizarla a partir de precursores y convertirla
en vitamina A activa. De los carotenoides, de los cuales el betacaroteno
es el más importante, son desdoblados por una enzima dioxigenasa
en la mucosa intestinal, generando retinol (vitamina A).
Se
observa pocas carencias de esta vitamina en el perro. Su insuficiencia
puede producir alteraciones en la reproducción, conjuntivitis,
ceguera nocturna y mala calidad del pelo. El exceso anorexia y
pérdida de peso. Se necesitan aproximadamente 5.000 U.
I.
Vitamina
D (calciferol): mejora el equilibrio del metabolismo fosfocálcico
y la absorción de calcio. El perro tiene la cualidad de
sintetizar la vitamina D3 cuando la piel se expone a los rayos
ultravioletas del sol, debido a lo cual sus necesidades suelen
ser pequeñas. Se ha demostrado que el perro no tiene capacidad
para sintetizar por si mismo las cantidades necesarias de esta
vitamina. Su carencia produce problemas óseos, su exceso
anorexia. Dosis diarias de 500 U. I.
Vitamina
E (tocoferol): Antioxidante y protector ante las patologías
musculares del esfuerzo. Actúa como antioxidante neutralizando
los radicales libres, la vitamina E y el selenio actúan
de manera sinérgica.
Su
carencia se ha asociado a la degeneración muscular, problemas
reproductivos, degeneración retiniana y alteraciones en
la respuesta inmunológica. Excesivas dosis producen anorexia.
Cincuenta miligramos por kilo de peso.
Vitamina
K: sintetiza los factores de coagulación. Se incluyen un
grupo de compuestos denominados quinasas. Sintetizan la protrombina
y es necesaria para la coagulación sanguínea normal.
No se ha observado carencia de ella en los perros. Niveles excesivos
son peligrosos.
Vitaminas
hidrosolubles.
En
el perro principalmente las del grupo B. El organismo tolera cualquier
exceso de estas vitaminas sin menoscabo para su salud Intervienen
en la utilización de los alimentos y en la producción
de la energía por el organismo.
Vitamina
B1 (tiamina): indispensable para el metabolismo de los glúcidos
y la función nerviosa.
Es
necesaria para la utilización de los hidratos de carbono
para obtener energía y en su conversión en grasas
y ciertos aminoácidos.
Su
deficiencia afecta significativamente el funcionamiento del sistema
nervioso central debido a la dependencia de los hidratos de carbono
para la obtención de energía. Es una vitamina muy
sensible al calor y por lo tanto fácilmente destruible
en los alimentos procesados. Su deficiencia en perros es muy escasa
y se debe casi siempre a la presencia de factores antitiamina
en el alimento. Su deficiencia produce anorexia, parálisis,
vómitos, alteración de los reflejos, postración
o convulsiones, se necesita un mg/kg No es tóxica a ningún
nivel.
Vitamina
B2 (riboflavina): es la responsable de que cuando la tomemos,
sea sola o asociada haga que la orina tenga un tinte amarillento
y un peculiar olor. No es demasiado sensible al calor pero sí
a la luz. Es necesaria para liberar las coenzimas necesarias para
producir energía a partir de los hidratos de carbono, lípidos
y proteínas. Su insuficiencia altera la calidad cutánea,
son aconsejables las tomas diarias de 2,2 miligramos por kilo
de peso. Su exceso se elimina con la orina.
Vitamina
B6 (piridoxina): es necesaria para el metabolismo de los aminoácidos
y en menor grado interviene en los de la glucosa y los ácidos
grasos. La carencia de esta vitamina produce convulsiones y anemia.
Como todas las vitaminas de grupo B su exceso no es tóxico.
Un miligramo por kilo.
Vitamina
PP: promueve la integridad de los tejidos.
Ácido
fólico: indispensable para el metabolismo de las proteínas
y la síntesis de la hemoglobina En casos de deficiencia
de esta vitamina disminuye el crecimiento y la maduración
celular, esto se manifiesta clínicamente con la aparición
de anemias. Cero dieciocho miligramos por kilogramo de peso. No
es tóxica.
Vitamina
B12 (cianocobalamina): metabolismo de las proteínas y síntesis
de la hemoglobina. Es la única vitamina que contiene un
oligoelemento. Su deficiencia da lugar a anemias. Sólo
se encuentra en alimentos de origen animal. A diferencia de otras
vitaminas hidrosolubles el organismo puede almacenarla, son necesarias
0,02 mg/kg. al día. Sólo en experimentos de laboratorio
se ha conseguido que produzca anemias, el organismo soporta cualquier
dosis máxima.
Ácido
pantoténico: integridad de los tejidos. Se encuentra presente
en todos los tejidos del cuerpo, interviene en numerosos aspectos
de la metabolización de los hidratos de carbono, lípidos
y proteínas. Su deficiencia es extremadamente rara. Su
falta provoca convulsiones, gastritis, enteritis y anorexia. No
existen datos sobre su toxicidad
Vitamina
H (biotina): integridad de la piel. Interviene en el metabolismo
de los glúcidos, de los lípidos y de las proteínas.
La yema del huevo la contiene en gran cantidad, pero la clara
la destruye por medio de la avidina. Es por eso que es necesaria
la cocción del huevo para su completa asimilación.
Es indispensable para que no aparezcan problemas cutáneos,
debilidad, diarrea, parálisis y anorexia, dosis aconsejables
de 0,1 miligramo por kilo de peso y día. Ninguna toxicidad.
Vitamina
B4 (colina): metabolismo de los lípidos. Mejora los sistemas
inmunológicos. Es una precursora de la acetilcolina, un
neurotransmisor, es necesaria pera el transporte de los ácidos
grasos hacia el interior de las células. Su falta produce
desajustes metabólicos. Mil doscientos mg/kg. día.
El exceso provoca diarreas
Vitamina
C (ácido ascórbico): al contrario de lo que sucede
con el hombre prácticamente todos los animales pueden sintetizar
el ácido ascórbico, por lo que su ingestión
exógena es innecesaria a niveles de salud. No obstante
estuvo de moda entre algunos criadores, principalmente ingleses,
aplicarlo a sus perros cachorros debido al factor favorable que
ejerce esta vitamina para la hidroxilación de los aminoácidos
prolina y lisina en el proceso de la formación del colágeno(4).
Se le puede asociar a producir beneficios en procesos de cicatrización
de heridas y, con dudas, como ayuda ergogénica. No es necesaria
para el perro, pero su exceso no es tóxico.
ANTIVITAMINAS
Existen una serie de sustancias que impiden la utilización
total de determinadas vitaminas.
Son
las tiaminasas, la avidina, y el dicumarol:
·
Tiaminasa: es una enzima que está presente en las vísceras
crudas de los pescados. Destruye la Vit. B1 (tiamina)
·
Avidina: alojada en la clara cruda de los huevos. Impide la absorción
de la biotina, se desactiva con el calor. De todas maneras cuando
se toma el huevo crudo entero la riqueza de biotina de la yema
compensa la perdida que produce la avidina de la clara.
·
Dicumarol y similares: preparados que se utilizan en los raticidas,
impiden la síntesis de la Vit. K, en el hígado.
Sólo se ingieren por accidente.
MINERALES
Y OLIGOELEMENTOS
Los minerales son elementos inorgánicos esenciales para
el funcionamiento de los procesos metabólicos del organismo,
como sucede con las vitaminas son esenciales para la vida, a pesar
de ello no superan el 4 % del peso del organismo animal.
Un
esquema de clasificación los dividiría en macroelementos
y microelementos u oligoelementos según se encuentren en
cantidades más o menos apreciables.
MINERALES
CALCIO
Y FÓSFORO
El
calcio y el fósforo son macroelementos necesarios para
la formación y el mantenimiento del esqueleto. Intervienen
en una amplia gama de reacciones metabólicas. Las investigaciones
efectuadas demuestran que no son necesarias cantidades muy elevadas
de calcio en la dieta.
En
la actualidad las deficiencias de calcio y de fósforo en
la dieta son inusuales debido a la alimentación con alimentos
industriales muy equilibrados. Las dietas formadas por carne o
tejidos orgánicos producen carencias de calcio. Las carencias
de fósforo se suelen producir por un exceso de calcio.
MAGNESIO
No
se ha observado deficiencias de magnesio en perros. Está
presente el huesos y tejidos blandos, su deficiencia ocasiona
debilidad muscular, ataxia y, finalmente, convulsiones.
AZUFRE
Es
necesario para la síntesis del sulfato de condroitina y
la heparina, un anticoagulante.
ELECTROLÍTOS:
SODIO, POTASIO Y CLORO
Las necesidades de sodio se deben principalmente a las pérdidas
diarias de este elemento por el organismo. En fase de mantenimiento
las cantidades son muy bajas, no es así cuando el perro
hace ejercicio. Parece que el perro es muy resistente al aumento
de la hipertensión por ingesta de sal, el exceso se resuelve
con una mayor excreción de orina y agua, junto con un aumento
de la sed y el lógico consumo de la misma.
El
potasio es el principal catión presente en el líquido
intracelular. Un tercio del potasio celular está unido
a las proteínas, el resto se encuentra ionizado. El potasio
ionizado intracelular proporciona la presión osmótica
indispensable para numerosas reacciones enzimáticas. La
pequeñísima cantidad de potasio presente en el líquido
extracelular contribuye a la transmisión de los impulsos
nerviosos y a la contracción de las fibras musculares.
Prácticamente todos los alimentos contienen potasio.
El
ión cloro representa dos tercios aproximadamente del total
de los aniones presentes en el líquido extracelular. La
cantidad de cloro ingerida por los animales va en paralelo con
la de sodio. No se han comprobado deficiencias en los perros,
excepto en casos de diarreas, si el perro no orina se puede producir
su concentración.
MICROELEMENTOS
U OLIGOELEMENTOS
MANGANESO
No
se han descrito deficiencias de manganeso en los perros. Actúa
como componente de diversas enzimas.
COBRE
Es
necesario en el organismo para la absorción y el transporte
del hierro, formación de la hemoglobina y funcionamiento
del sistema enzimático.
ZINC
Junto
con el hierro es el microelemento más abundante en el organismo.
Es importante para el metabolismo normal de los hidratos de carbono,
lípidos, proteínas, ácidos nucleicos y para
el mantenimiento de la integridad de la epidermis, del sentido
del gusto y del sistema inmunológico.
SELENIO
Protege
las membranas celulares de las lesiones oxidativas. Debido a la
abundancia de selenio en los alimentos nunca representan problemas
en los perros. Su ingesta excesiva es tóxica.
YODO
Es
indispensable para que la glándula tiroides sintetice las
hormonas tiroxina y triyodotironina. El cretinismo puede manifestarse
en animales jóvenes, con déficit de crecimiento,
lesiones cutáneas, deformidades del esqueleto y disfunciones
del sistema nervioso central.
CENIZAS
Son
una parte necesaria en cualquier tipo de dieta completa y equilibrada.
En ella están contenidos todos los minerales necesarios,
como el calcio, fósforo, sal, hierro, etc. Una dieta baja
en cenizas puede hacer que el animal sufra deficiencias en estos
u otros minerales y, en consecuencia, problemas de salud.
FIBRA
La
fibra de la dieta es una materia vegetal formada por varias formas
de hidratos de carbono, como la celulosa, la hemicelulosa, la
pectina, los mucílagos también las gomas vegetales.
La lignina es el único constituyente no-glúcido
de la fibra. Las fibras no se pueden degradar para su absorción
en el intestino delgado.
GESTACIÓN
Y LACTANCIA
La alimentación adecuada en época reproductiva es
indispensable, no sólo para la salud de los progenitores,
sino de la descendencia. Antes de la crianza, tanto la hembra
como el macho deben estar en el mejor estado físico posible,
bien ejercitados y en su peso ideal, en especial la hembra. Si
la hembra está demasiado delgada no tendrá suficientes
reservas para abastecer los requerimientos nutricionales de sus
cachorros ni, durante el embarazo, de los fetos.
Si
la futura madre tiene un peso adecuado no es necesario aumentar
la ingestión de alimentos durante las primeras cinco o
seis semanas. En la perra embarazada los fetos son muy pequeños
hasta el final de la novena semana. Menos del 30 % del crecimiento
se produce antes de la sexta semana del embarazo. Como consecuencia
de esto las necesidades de aumentar la alimentación de
la madre durante estas seis primeras semanas es escaso. Las tres
cuartas partes del peso y la mitad de la longitud se alcanzan
entre los 40 y 45 días de la gestación. Es por eso
que la nutrición adecuada en cantidad y, sobre todo, en
calidad es vital para asegurar el desarrollo óptimo de
los fetos. En este último período del embarazo se
debe aumentar la cantidad de alimento entre un 25 y un 50 % de
su ración normal. El peso máximo no debería
aumentar más de un 25 %. Una perra de tamaño medio
de entre 20 y 25 kilos de peso en su estado normal debería
pesar entre 24 y 25 kilos como tope máximo al final del
embarazo.
Como
consecuencia del aumento de peso de los fetos se reduce el espacio
abdominal disponible, por lo tanto facilitaría mucho la
buena asimilación de los alimentos de la perra que se dividiera
la ingesta normal de los alimentos entre más sesiones pequeñas.
La
glándula mamaria se desarrolla en los últimos cinco
días, lo mismo que la producción de leche. Factores
bastantes fiables de que se acerca el momento del parto son una
disminución del apetito que puede llegar incluso a la negativa
total de comer en algunas perras como 12 horas antes del acontecimiento.
Otro factor a tomar en cuenta es una ligera bajada de la temperatura
en ese mismo último período.
Después
del parto se produce un período de inapetencia durante
las 24 horas siguientes. Inmediatamente al parto se debe proporcionar
agua fresca a la perra en cantidad libre. Es una precaución
aconsejable humedecer los alimentos con agua templada para aumentar
su palatividad y sobre todo ayudar a la hidratación de
la madre.
La
ingesta del número apropiados de calorías es el
concepto más importante durante la época de lactación;
sin una comida suficiente en cantidad de energía, la producción
de leche materna se vería afectada y en todo caso la madre
sufriría una perdida de peso radical. Los factores a considerar
para calcular el impacto que la alimentación de los cachorros
son: el estado nutricional de la madre y su peso en el momento
del parto y el número de cachorros. Dependiendo de esto
último la perra consumirá dos o tres veces más
alimentos que en estado normal.
Como
norma general deberá comer:
·
Durante la primera semana de lactación: de una a una y
media veces más que la ración de mantenimiento.
·
En la segunda: dos veces.
·
Tercera y cuarta semana: entre dos y media y tres.
Tras
la cuarta semana la cantidad de leche tomada por los cachorros
disminuirá por la aportación de comida sólida.
La
toma de agua es un factor de suma importancia en esta etapa.
A
partir de la sexta o séptima semana el destete de los cachorros
será total y se producirá por lo tanto la retirada
de la madre. El día del destete debe dejarse a la perra
en ayunas y en los días sucesivos se reducirá la
cantidad de alimentos hasta alcanzar el nivel normal de mantenimiento,
todo esto a condición de que la salud del animal lo permita.
La
perdida de peso durante la lactación no deberá superar
el 10 % del peso de la perra.
Normalmente
no es necesario ningún tipo de suplementos durante el embarazo
y lactación, no obstante, y para tranquilidad del criador,
se puede administrar un buen complejo vitamínico-mineral.
Todo lo anterior sólo es válido si la madre está
consumiendo una dieta comercial de calidad y apropiada para su
estado. La administración de calcio no es necesaria ni
para la salud de la perra ni del desarrollo fetal sano.
ALIMENTACIÓN
DE LOS CACHORROS
La madre produce durante las primeras horas un tipo especial de
leche llamado calostro. Este calostro es de vital importancia
para proporcionar inmunidad a los cachorros, es aportada por medio
de inmunoglobulinas y otros factores que se absorben por medio
de la mucosa intestinal. Una vez absorbido por el organismo protege
de una serie de enfermedades infecciosas.
El
calostro se componen en su mayoría de proteínas
de gran tamaño que los cachorros absorben perfectamente
intactas, esto no ocurriría si tuvieran más edad,
pues la digestión de estos elementos sería completa
quedando por lo tanto destruida su acción inmunizadora.
El período de tiempo en que los recién nacidos pueden
absorber intactas las inmunoglobulinas del calostro es muy corto,
aproximadamente 24 horas.
No
obstante el calostro va cambiando gradualmente de composición,
adaptándose a fin de cubrir las necesidades de los recién
nacidos hasta que alcanza la composición normal de la leche.
La composición del calostro es más baja en proteínas,
grasas, etc. que la de la leche normal.
La
composición de la leche de perra es más baja en
lactosa que la de vaca, por lo que no debe utilizarse ésta
para sustituirla, por la intolerancia que puede provocar en los
cachorros. Así mismo es muy rica en hierro en comparación
a las de otros mamíferos, pareciéndose en esto a
la de las gatas y a algunos marsupiales. Una de las principales
proteínas que se encuentra en la leche de perra es la caseína,
con una elevada capacidad de amalgamación con el calcio.
Los
perros no tienen al nacer capacidad para defenderse del frío,
en consecuencia y, aunque su principal defensa es el calor que
irradia la madre, conviene tenerlos a una temperatura que no sea
inferior a 22º. Aunque a la semana ya son capaces de temblar,
hasta por lo menos los quince días deben de tener una fuente
de calor ajena que les provea. Durante las cuatro primera semanas
tienen que aumentar diariamente de dos a tres gramos de peso por
cada kilo que les corresponda tener de adultos. En estas primeras
semanas de vida el cachorro debe alimentarse a voluntad, al menos
cinco o seis veces al día. Una ingestión insuficiente
de alimentos podría aumentar los riesgos de enfermedades,
sobre todo enfriamientos y las derivadas de ellos. Los ojos se
abren aproximadamente a los 15 días, poco antes o poco
después, los oídos ligeramente más tarde.
Los dientes de leche aparecen entre los 21 y los 35 días
del nacimiento.
La
alimentación semisólida debe comenzar aproximadamente
al mes de edad y, pocos días después, la sólida.
Esta primera alimentación semisólida se preparará
a base de alimentos apropiados comerciales mezclados con leche
maternizada de perra o agua templada. Si se emplea leche, lo ideal
es recurrir a leches maternizadas comerciales, que nos librarán
de los problemas de intolerancia a la lactosa que se producirían
con leche de vaca. Estas leches comerciales suelen tener como
base leche de vaca modificada hasta ser similar a la de las perras.
A los dos o tres días si los perrillos muestran interés
por la nueva comida se puede empezar a darles alimento sólido.
En cuanto se vea que comen normalmente, y a condición de
que beban agua con normalidad, se les podrá apartar de
la madre. Si no beben agua con fruición la madre tiene
que seguir proveyendo de líquido, sobre todo si la alimentación
es seca. Hay que huir siempre de las fórmulas caseras.
Si
los cachorros quedaran huérfanos o hubiera que apartarlos
de la madre prematuramente convendría tomar las siguientes
precauciones:
·
Ambiente cálido al resguardo de corrientes de aire. Lecho
limpio.
·
El sustituto de la leche debe tener la fórmula ideal, lo
correcto es emplear un preparado comercial.
·
Proporcionarle las cantidades adecuadas basándonos en las
indicaciones del preparado, el peso del cachorro y la edad.
·
Dividir la alimentación en cinco o seis comidas diarias,
nunca más de seis-siete horas sin comer.
·
Alimentación con biberón, o sonda en el primer momento.
·
Limpiar al animal con un trapo o esponja húmedo y templado,
incidiendo sobre todo en el vientre para sustituir a la labor
de la madre, provocando la defecación y estimulando el
apetito.
·
Empezar con el alimento semisólido más pronto de
lo habitual, a las tres o cuatro semanas de edad.
·
Cambiar a alimento seco en cuanto pueda masticar sólido,
a condición de que quiera beber abundante agua.
CACHORROS
Y PERROS JÓVENES EN CRECIMIENTO
Son las etapas más importantes en el desarrollo de animal.
De ella dependen el tamaño y la salud del adulto. El perro
alcanza su madurez aproximadamente a los diez meses en las razas
medianas, menos edad en las razas pequeñas y más
en las grandes. Ésta es la etapa de máximo crecimiento
y la que requiere más atención por parte del dueño.
El crecimiento termina prácticamente a los dieciocho o
veinte meses, aunque algunas zonas, como la cabeza, no alcanzan
su plenitud en algunas razas hasta casi los tres años.
Por
suerte hoy no tenemos que emplear fórmulas caseras, engorrosas,
caras e inexactas, a no ser que seamos técnicos en dietética:
los alimentos comerciales tienen preparados especiales para esta
etapa crucial, lo mejor es recurrir a ellos.
La
alimentación adecuada mantendrá equilibrado el desarrollo
del esqueleto y del sistema muscular y sostendrá el ritmo
de crecimiento adecuado a cada raza. Una alimentación excesiva
podría provocar una maduración precoz y desequilibrios
entre los sistemas óseos y musculares así como un
hiperplasia de las células grasas, lo que se traduciría
en una mayor tendencia a la obesidad en la edad adulta.
La
hiperplasia, tanto de las células grasas como, en su caso
de las musculares, es una propiedad de los animales jóvenes.
Cuando un animal está obeso durante el crecimiento aumenta
su número de células grasas. Por deducción
lógica cuando un adulto se vuelve obeso, sus células
aumentan de tamaño y si lo ha sido de joven contará
con mayor número de células grasas que activar.
La presencia de un mayor número de adipocitos puede producir
una mayor tendencia a la adiposidad.
Una
excesiva alimentación puede afectar al desarrollo de los
huesos, tanto más cuanto más grande sea el tamaño
de la raza.
Al
contrario, una alimentación adecuada, pero restringida
aumenta las expectativas de vida.
Una
alimentación libre no es adecuada para perros en crecimiento
por el descontrol que puede producirse al ser los alimentos comerciales
apropiados para esa edad muy palatables y densos.
El
ejercicio regular es una garantía de desarrollo correcto.
Correr, nadar... son ejercicios adecuados para mantener activa
la musculatura. Solamente se deben evitar los ejercicios demasiado
prolongados o con pausas de descanso entre sesión y sesión
insuficientes y los que sobrecargan el aparato locomotor.
NORMAS
GENERALES
· La dieta debe ser lo más digestible posible, densa
en elementos nutritivos y con una fórmula apropiada para
favorecer el crecimiento.
·
Proporcionar dosis adecuadas en cantidad y calidad para que el
perro tenga elementos suficientes de crecimiento, pero sin favorecer
ninguna tendencia al engorde.
·
Hasta los 5-6 meses proporcionar al animal tres o cuatro comidas
al día, a partir de ahí dos comidas son suficientes.
·
Intentar que el perro haga todos los días ejercicio vigoroso
y regular.
·
No añadir elementos de alimentación humana a una
dieta comercial equilibrada y apropiada para el desarrollo.
ALIMENTACIÓN
DEL PERRO ADULTO
Cuando el perro o perra han llegado a su tamaño y maduración
máximos de adulto es cuando se considera que debe someterse
a una dosis de mantenimiento. Estas condiciones no se dan cuando
el animal está bajo un estrés fuerte de ejercicio
o de trabajo y cuando la perra esté embarazada o amamantando.
En
esta etapa de la vida, en realidad como en todas, la alimentación
debe ser equilibrada y con una formulación adecuada. Deben
evitarse los excesos en calorías. Una falta muy común
es considerar mejor una alimentación excesivamente rica
en proteínas que sobrecarga todo el sistema de eliminación
del animal El ejercicio regular es un requisito indispensable
para mantener la buena salud.
La
vida sedentaria produce en el perro enfermedades que parecían
propias hasta hace muy poco tiempo de los seres humanos.
GERIATRÍA
El organismo declina gradualmente en la capacidad funcional a
partir del momento en que el perro alcanza la madurez, dependiendo
esto de múltiples factores que inciden en que el deterioro
de órganos y funciones sigan distintos ritmos dependiendo
del individuo, de la raza y del tipo de vida que haya llevado
el animal. Algunos perros muestran claros signos de vejez a los
siete años de edad, otros permanecen en aparente juventud
hasta los doce años o más, algunos envejecen lentamente,
otros aparentemente de un día para otro. En cuanto a las
razas, también muestran considerables diferencias en los
procesos de envejecimiento, influyendo el tamaño, entre
otros factores, a menos tamaño corresponde normalmente
mayor longevidad y las razas gigantes son las que tienen menores
expectativas de vida larga.
El
promedio de vida en cada raza permanecería invariable sino
fuera por factores que ejercen efectos modificadores, tales factores
son la genética, higiene, alimentación correcta,
ejercicio adecuado y la oportuna atención sanitaria. Este
promedio puede considerarse de 12-13 años, y la edad máxima
que han alcanzado algunos perros con carácter excepcional,
podría aproximarse a los 26-27 años.
El
envejecimiento influye en todos los elementos del organismo del
perro. Experimentan cambios los sistemas musculares y esqueléticos,
con disminuciones de fibras musculares y de densidad en la masa
ósea, fallos en el sistema cardiovascular son responsables
del 30 % de las muertes de perros viejos, así mismo los
fallos en el sistema renal producen la muerte a una cuarta parte
de los perros de edad, la capacidad de digerir, el descenso de
la motilidad del colon influyen en la metabolización de
los alimentos, así como también las modificaciones
negativas en la dentadura con apariciones de placas bacterianas
y pérdidas de dientes, la piel pierde flexibilidad y es
menos elástica con la edad, la tasa metabólica en
reposo también disminuye con los años y lo mismo
se puede decir de la agudeza de los sentidos y disminución
de los reflejos. Merecen mención especial los cambios de
conducta en los perros ancianos, la artritis y otros dolores crónicos
pueden producir irritabilidad en animales normalmente cordiales.
Uno de los cambios más de notar es la tendencia a aumentar
los hábitos fijos.
La
disminución de requerimientos energéticos por la
reducción de la actividad física puede llegar hasta
el 20 %, el resto de los elementos nutrientes deben ingerirse
en las mismas cantidades que en la edad madura.
NORMAS
GENERALES
· Hay que contemplar alimentar sin compañía
a los perros muy ansiosos con la comida, aunque lo ideal es educarlos.
Puede ser una buena medida alimentar juntos a los perros inapetentes
para provocar su instinto competitivo. Es normal la rapidez al
comer en los perros, heredada de su ancestro: el lobo.
·
Aunque hay perros que pueden se alimentados por el sistema ab
libitum por su capacidad de autorregularse, lo normal es distribuir
las tomas en una o varias veces al día, no siendo la menor
causa de ello la conveniencia del dueño.
·
La alimentación casera requiere buenos conocimientos de
dietética canina y es antieconómica cuando se tienen
varios perros. Lo más lógico es recurrir a la alimentación
comercial, cada vez más equilibrada, barata y digna de
confianza.
·
La edad, actividad física, raza, estado gestante o no,
temperamento y condiciones ambientales son los factores que nos
sirven de referencia para controlar la cantidad y la calidad de
la alimentación de nuestros perros.
·
Durante la gestación y lactación no se deben dar
complementos de calcio si la alimentación de la madre consiste
en un buen pienso comercial adaptado a sus circunstancias.
·
Los cachorros alimentados desde el principio con leche artificial
son más susceptibles a las infecciones por la carencia
del calostro.
·
El sostenimiento y creación de los tejidos musculares en
el perro en crecimiento y en el deportista hace que la cantidad
y calidad de las proteínas deba ser más elevada
que la dosis de mantenimiento.
·
La obesidad hiperplásica se basa en el aumento del número
de las células grasa. La hipertrófica en el tamaño.
·
Estudios totalmente fiables demuestran que la ingestión
aumentada de grasas digeribles aporta la energía extra
necesaria para rendir de manera adecuada en los ejercicios de
resistencia, aumentando la fuerza en el perro que trabaja.
·
En general un tercio de la alimentación debe suministrarse
como tres horas antes de hacer ejercicio. El resto distribuido
en una o dos tomas durante el resto del día.
·
Los galgos y perros que hacen esfuerzos rápidos y cortos
extraen su energía del metabolismo anaeróbico de
los hidratos de carbono al contrario de los perros que trabajan
en resistencia. No obstante, los mecanismos para metabolizar las
grasas son muy eficientes y suficientes en el perro en relación
con los del ser humano.
·
Los perros que tienen que soportar temperaturas inferiores a 15º
deben ingerir por lo menos una cuarta parte más de calorías
que en temperaturas más templadas.
TRABAJO
Y DEPORTE
· La cantidad del alimento de un perro activo dependerá
del tipo de ejercicio que haga, de su duración y de la
intensidad con que lo efectúe. Como norma general los perros
que hacen ejercicio tienen unas necesidades energéticas
superiores a las del perro sedentario, las variaciones en la calidad
también varían, pero no en el mismo grado.
·
El tipo de energía que se utiliza durante el ejercicio
varía según éste sea un ejercicio de rapidez,
o fuerza, con alta intensidad y los de resistencia. A esto se
une en los perros de trineo que el esfuerzo se suele efectuar
en condiciones ambientales frías. Para los estudios del
esfuerzo en perros, normalmente se han empleado los de arrastre
y los galgos. Los primeros utilizan energía derivada del
metabolismo aerobio o mixto aerobio-anerobio, los segundos emplean
vías de metabolismo anaerobio.
·
Una norma utilizada con frecuencia nos dice que las necesidades
energéticas aumentan entre una vez y media y dos veces
y media sobre los requerimientos considerados normales cuando
de efectúa en temperaturas ambientales corrientes. Si se
hace en ambientes fríos las necesidades de energía
pueden aumentar hasta en un 50 % o, incluso más.
·
Aunque es evidente que la energía es el nutriente más
importante en el ejercicio, hay muchas teorías sobre la
manera de obtenerla. La "carga de glucógeno",
muy común en los humanos, es muy difícil de realizar
en los perros, la ingestión de grandes cantidades de hidratos
de carbono durante los días previos al esfuerzo, necesarias
para que se produzca de manera efectiva estas "cargas"
producen desarreglos importantes en el animal, las menores de
las cuales no dejan de ser fuertes descomposiciones que debilitan
enormemente al perro, pudiendo llegar además a producirle
hiperglucemias temporales o glucosurias, algunos autores creen
que la excesiva ingestión de hidratos es responsable de
la aparición de la rabdomiólisis(5). El perro, como
todos los cánidos, es un carnívoro convertido en
omnívoro oportunista, como tal, su organismo está
magníficamente preparado para obtener la energía
de los ácidos grasos, de los cuales obtiene alrededor del
70 % de la energía. Libre, en la naturaleza, este porcentaje
subiría casi al cien por cien.
·
Experimentos realizados en cintas de correr con perros de distinta
raza han demostrado que los alimentados con una dieta seca de
mantenimiento pobre en ácidos grasos aguantaban menos de
hora y media de ejercicio continuado, mientras que los que lo
eran con una dieta también seca que era rica en grasas
comestibles, superaban ampliamente esos tiempos sin dar señales
de agotamiento. Una de las características principales
de los alimentos ricos en grasas dietéticas es su alta
densidad.
·
Proveer de agua durante el ejercicio es aún más
importante que cubrir las necesidades energéticas.
·
Tomar pequeñas cantidades de alimentos durante el ejercicio
muy prolongado puede ser beneficioso para aumentar el rendimiento
del animal.
·
En los ejercicios de tipo rápido-intenso, de los cuales
son los mejores exponentes las carreras de galgos, la energía
se obtiene por vía anaerobia. Aunque se suele incrementar
la cantidad de hidratos de carbono en los perros que participan
en deportes de velocidad, estos cambios no parecen influir en
la velocidad del animal, los galgos parecen estar perfectamente
adaptados a este tipo de esfuerzo y la recuperación de
su PH en sangre y de su concentración de lactato no supera
el espacio de una hora después del esfuerzo. Por otra parte,
y como peculiaridad muy importante, los perros comparten con unas
pocas especies animales una característica que les permite
sintetizar glucosa a partir de algunos aminoácidos presentes
en las proteínas, esto hace que pueda mantener estable
su nivel de glucosa en sangre sin riesgos de carencia.
·
Los perros sometidos a temperaturas extremas experimentan bajadas
de peso aunque se les aumenten las cantidades de calorías.
Los resultados de las observaciones demuestran que es necesario
un aumento de un 25 % de calorías para que el perro soporte
sin menoscabo para su salud las temperaturas bajas.
SUPLEMENTOS
Y ALIMENTACIÓN HUMANA
· Si el animal está alimentado con una buena comida
comercial de calidad contrastada es innecesario suplementar con
alimentos naturales, complementos vitamínico y, sobre todo,
restos de comida humana. La cantidad suplementada no debe superar
en ningún caso el 25 % de la cantidad total del alimento
ingerido.
·
Carne y pescado: Son insuficientes en minerales y determinadas
vitaminas como: calcio, fósforo, sodio, hierro, cobre,
yodo y vitaminas liposolubles.
·
La carne y el pescado no se deberían dar nunca crudos.
En el caso de la carne significativamente si se trata de vísceras
por el peligro de la contaminación con parásitos,
en el del pescado, por lo mismo y, además, para eliminar
la presencia de la tiaminasa, presente principalmente en los arenques
y carpas.
·
Grasas y aceites: Con moderación se pueden emplear para
mejorar la palatividad de los alimentos secos, también,
si es de origen vegetal, para incrementar la cantidad de ácido
linoléico.
·
Huevos: Es, con mucha diferencia, una de las proteínas
de máxima calidad. Debe someterse siempre a una, aunque
sea mínima, cocción. La clara cruda contiene avidina
que elimina la biotina.
·
La yema contiene un 33 % de grasa, 65 % de sustancia seca y un
4 % de ácido linoléico.
·
Leche de vaca: Por su alto contenido de lactosa puede provocar
diarreas. Es una importante fuente de proteínas de máxima
calidad, calcio y fósforo. No se debe usar para alimentar
a los cachorros.
·
Queso: Es una fuente de proteínas y grasas de primera calidad.
Contiene demasiado fósforo en proporción al calcio.
Es muy palatable.
·
Hígado: Muy rico en proteínas de gran valor biológico,
carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales. Es pobre en calcio
y guarda una desproporción destacable entre calcio fósforo.
Una dieta con predominio de hígado puede acusar hipervitaminosis
A y deficiencias de calcio.
·
Vegetales: Bien tratados, y complementados con proteínas
de origen animal y minerales, son buenos para el perro. Preparar
una dieta a base de vegetales es difícil y muy costoso.
Además es poco apetecible para el perro.
·
Huesos: Son un buen entretenimiento. Hay que evitar los huesos
que se rompan en punta, generalmente de pollo o conejo.
·
No se le deben dar nunca restos de comida. Son muy altos en sodio
y su excesiva condimentación, aparte de ser perjudicial,
le hacen menos apetecible su comida normal.
·
Las necesidades de los perros son distintas a las de los seres
humanos. Lo que es bueno para nosotros no lo es, necesariamente,
para nuestros animales.
·
El chocolate y las cebollas son excesivamente tóxicos.
Ciento veinte gramos de chocolate puro pueden matar a un perro
de 20 kilos de peso. El consumo continuado o excesivo de cebolla,
puede provocar anemias de cuidado.
____________________________________________
(1) Veintitrés contando la taurina
(2) La arginina, histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina,
fenilananina, triptófano, treonina y valina. La leucina,
isoleucina y valina constituyen los aminoácidos ramificados.
(3) Alanina, asparagina, aspartato, cisteína, glutamato,,
glutamina, glicina, hidroxilisina, hidroxiprolina, prolina, serina
y tirosina.
(4) El colágeno es el principal constituyente de los tejidos
conjuntivos, osteoide y de la dentina.
(5) La rabdomiólisis es una alteración.
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