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Definición
de doping
En la reunión de especialistas sobre doping celebrada en
el año 1965 en Estrasburgo, se dio la siguiente descripción:
"Se da el nombre de doping a la administración, por
cualquier vía, de substancias extrañas o fisiológicas
en dosis anormales, con objeto de obtener un aumento artificial
del rendimiento del individuo durante la competición".
Aunque esta es una definición pensada para el ser humano,
es aplicable igualmente a los animales.
AYUDAS ERGOGÉNICAS
En cambio la expresión "ayuda ergogénica"
abarca todas las sustancias y métodos inocuos que intentan
mejorar el rendimiento, sin contar al entrenamiento. Abarca sobre
todo los elementos que mejoran los procesos de recuperación.
Las substancias fisiológicas no se consideran generalmente
doping, pues no actúan aumentando el rendimiento del individuo,
sino solamente substituyendo los elementos gastados. La administración
de hormonas corresponde sin duda al concepto de doping. La de
vitaminas, minerales y oligoelementos, creatina, carnitina, etc.,
no entraría, pues, en el grupo de doping.
Por las circunstancias particulares del perro sólo estudiaremos
como doping la administración de hormonas, de derivados
arsenicales y de tranquilizantes. El alcohol, las cafeínas,
teobrominas, colas y otros estimulantes como las aminas, los modificadores
del sistema circulatorio..., no tienen ninguna acción sobre
el perro de exposición. Sí la tendrían, y
para eso habría que recurrir a literatura especializada,
entre perros sometidos a grandes esfuerzos, galgos, perros de
trineo, etc., lo que no constituye nuestro caso. Un caso aparte
lo constituye la administración de creatina. Esta sustancia
mejora la recuperación entre entrenamientos y de lesiones,
mejora la fuerza y agrega masa muscular, no se detecta por los
métodos actuales y, sobre todo, no tiene ningún
efecto secundario conocido.
En algunos países, como Francia y EE.UU., la prohibición
de tomar anabolizantes es de ley para el ser humano, en otros,
la tolerancia beneficia a los interesados, con lo que pueden contar
con apoyo médico. La prohibición ha frenado y dificultado
la información, dejando filtrar de una manera interesada
sólo los aspectos negativos de la cuestión. Después
de más de cincuenta años de uso se tienen pocas
noticias de daños, por lógica esto ha hecho que
no se adopten las precauciones que se tomarían si hubiera
una información bien equilibrada.
Los médicos y los atletas saben muy bien que no se dice
toda la verdad, que la prohibición tiene como principal
finalidad contentar a una opinión publica mediatizada por
la prensa y por la interpretación interesada de los directivos
deportivos profesionales. Esto ha hecho que entre las personas
que quieren <<enterarse>>, la información oficial
haya perdido credibilidad por lo que tiene de dirigida, y que
las contraindicaciones no sean tan creídas como debiera
ser. Pero la consecuencia más grave de la prohibición
ha sido que ha frenado la investigación.
Con los animales, por la carencia de legislación, se puede
contar abiertamente con la colaboración de los veterinarios.
Cualquier tratamiento debe incluir, como requisito indispensable,
el asesoramiento de un especialista de medicina veterinaria, simplemente,
por el bien del animal.
Hay que hacer notar que después de las carreras, tanto
de galgos en pista con señuelo artificial, como en campo
con liebre, es obligatorio efectuar pruebas antidoping.
PRINCIPALES TIPOS DE DOPING
Los esteroides anabolizantes
Los anabolizantes empezaron a ser usados por los alemanes para
mejorar el rendimiento de sus tropas durante la II Guerra Mundial.
Los rusos fueron los pioneros en su empleo para mejorar los logros
atléticos e, inmediatamente, les siguieron los norteamericanos
y todas las naciones que daban importancia a los resultados deportivos
como un medio de promoción nacional.
Intrigado por los éxitos de los atletas rusos el norteamericano
Dr. John Ziegler indaga entre los médicos rusos, uno de
estos le revela el uso de los anabolizantes, lo cual le costó
la destitución inmediata. El Dr. Ziegler, de vuelta a los
Estados Unidos, desarrollo el Dianabol (metandrostenolona), bajo
el patrocinio de los laboratorios CIBA, es un anabolizante de
efectos muy parecidos a la testosterona. Aunque se ha dejado de
fabricar en algunos países, como en los EE. UU. y en casi
todos los de Europa, sigue produciéndose en Brasil, México
y en Bulgaria. Es altamente aromático y sumamente tóxico.
Los esteroides anabólicos tienen, como toda medicación
efectiva, contraindicaciones. Si no las tuvieran, cumplirían
un papel en la sociedad que se saldría del campo de la
medicina pura y daría pie a la de una nueva especialidad
de medicina: la medicina utópica. La humanidad ha estado
buscando desde donde se tiene memoria panaceas que le permitan
no envejecer, fortalecerse con un mínimo esfuerzo, acortar
las convalecencias que conllevan inmovilizaciones prolongadas
y facilitar la recuperación muscular, en gerontología...,
y para todo esto se emplean los anabólicos pero..., hay
contraindicaciones, y graves.
La prohibición del uso de estas substancias ha impedido
que esas contraindicaciones desaparezcan. Los anabolizantes no
han evolucionado desde los años 50, después de este
largo período de tiempo siguen usándose incluso
con las mismas denominaciones comerciales que hace cincuenta años.
Unas leyes inapropiadas han fomentado el empleo incontrolado entre
los atletas de las llamadas substancias dopantes y estas mismas
leyes han conseguido que los usuarios se automediquen, sigan su
propio tratamiento con ideas obtenidas al azar y sin ningún
soporte científico.
Las hormonas sexuales masculinas y sus derivados de síntesis
estimulan la formación de proteínas nuevas y, por
lo tanto, de músculo, con todas las ventajas que esto lleva
añadido, como aumentos de fuerza, resistencia, y vitalidad
en general que se traduce en elementos añadidos y aparentemente
tan alejados del tema como mejoras en la calidad del pelo. El
mecanismo es consecuente con la retención de nitrógeno.
Los hidratos de carbono, los cuerpos grasos y las proteínas
están formados por átomos de oxígeno, de
hidrógeno y de carbono, pero solo las proteínas
contienen nitrógeno. En conclusión, la retención
de nitrógeno produce mayor cantidad y calidad de músculos.
No hay que equivocase: los anabolizantes tomados solos y sin ejercicio
producen muy pocos beneficios. La influencia de una toma regular
de anabolizantes por el tiempo mínimo necesario de dos
a doce semanas sólo se manifiesta si el entrenamiento es
de alta intensidad. También es necesario un entrenamiento
fuerte previo, con una buena puesta en condición física
anterior a la medicación.
Una de las utilizaciones típicas del doping es la confesada
por un matrimonio de expositores, ganadores de premios nacionales
e internacionales, ambos, aparentemente muy preparados y con profesiones
relacionadas al tema que nos ocupa. Él, Profesor de Educación
Física, ella, Doctora en Medicina. En nuestra conversación,
de una tertulia animada y relajada pasamos a una, llamémosla,
mesa de trabajo. Confesaron ser contrarios al ejercicio sistemático
en sus perros, en cambio aconsejaron medicarlos con anabolizantes.
Lo hacían incluso con hembras. En este caso se daba una
deliberada falta de ética para con sus animales, ya que,
por sus profesiones, tenían que tener conocimientos suficientes
sobre la materia para saber que es lo que decían.
Las dosis terapéuticas en el ser humano corresponden a
5, 10, 20 mg por vía oral al día, según sea
la composición del medicamento. A estas dosis no se han
observado reacciones negativas. Un problema añadido es
que algunos pretendidos campeones están utilizando dosis
masivas diarias que superan 1mg/kgr de peso corporal. A esas dosis
los efectos pueden ser negativos y no son aconsejables. La toma
por inyección presenta menos riesgos para el hígado
y los riñones. El filtro que el hígado ejerce hace
que haya que tomar dosis menos elevadas si la toma se hace por
inyección. Cuando la medicación se lleva a cabo
de esta manera sólo trabaja el hígado en el camino
de vuelta. Es por lo tanto más efectiva y menos tóxica.
La suspensión del tratamiento supone una regresión
paulatina al estado físico previo al tratamiento.
Los tratamientos hormonales bajo dirección médica
o veterinaria para competición, cuando hay control antidoping
y para enmascarar, comprenden tres fases: la primera, con anabolizantes
de origen sintético, es la fase más efectiva, pero
la más detectable; la segunda, con hormonas animales, sigue
siendo efectiva y mucho más difícil de detectar
y, sobre todo actúa como colchón para la tercera
fase, que se hace sin ningún producto y siguiendo una medicación
de recuperación. Entre otras cosas hay que pensar que durante
la duración del tratamiento la secreción natural
del propio organismo se adormecerá. La fase posterior recuperadora
consiste en determinadas medidas encaminadas a la normalización
del cuerpo.
No obstante vale un ejemplo en el que vamos a usar la experiencia
con humanos, para ver más claro lo que puede hacer el ejercicio
a edad temprana en nuestro perro. Si tomamos como referencia a
tres gemelos univitelinos u homocigóticos (humanos) a una
edad temprana, pongamos a los seis años, uno va a entrenar
intensamente para ser un buen nadador, otro un gimnasta de élite
y el tercero se queda sin hacer ejercicio. Cuando estos seres
lleguen a la edad adulta veremos unos individuos con unos cuerpos
totalmente diferente a pesar de su identidad hereditaria total.
Esto nos indica los cambios que pueden experimentar cuerpos idénticos
con un enfoque de la actividad física diferente, y es de
notar cual será el menos favorecido de los tres hermanos.
Con el perro no tiene por que ser diferente aunque todos sabemos
que un galgo siempre será un galgo y otro perro siempre
será idéntico a su raza. Es en esto en lo que confía
la mayoría de los propietarios de perros: exclusivamente
en la genética.
Efectos de los esteroides anabolizantes
El efecto principal de los anabolizantes se basa en que fijan
el nitrógeno en los músculos. El nitrógeno
es el principal componente que diferencia a las proteínas
de los hidratos de carbono y de las grasas. Al aumentar la retención
de nitrógeno aumentan el volumen, fuerza y demás
cualidades positivas de la musculatura. Hasta aquí todo
serían reacciones positivas. La parte negativa es el aumento
de la tendencia a dolencias cancerosas, a quistes, sobre todo
en razas ya predispuestas, como los bóxer y otros, disminución
de la potencia sexual, acné (también en los perros),
alteraciones en las funciones hepáticas y retención
hídrica en algunos pocos casos, sobre todo si se usan testosteronas
o combinaciones de esteroides anabólicos con otros medicamentos.
Éste no es el tema del clembuterol, el cual, mezclado con
esteroides produce una sequedad muscular muy acusada sin pérdidas
de volumen. Sin embargo el clembuterol puede producir calambres,
temblores musculares, arritmias y un exceso de nerviosismo, en
ningún caso es aconsejable.
A todas estas contraindicaciones hay que añadir que en
los perros los controles y recuperaciones son mucho más
difíciles de efectuar, entre otras cosas por falta de veterinarios
especializados en este tema. Por ejemplo, yo no he visto que se
mande a ningún perro en fase de recuperación y después
de una medicación por anabolizantes, HCG (hormona coriónica),
HMG o sustancias equivalentes que se usan en deportistas para
eso, para fines semejantes a los de los anabólicos y para
recuperar la función de producción endógena
de testosterona reducida por la toma de anabólicos. Los
anabólicos pueden producir en las perras trastornos que
les impidan ser madres. Tampoco conozco ningún caso en
el que se hallan hecho análisis para comprobar las transaminasas
después de un ciclo.
El único doping estudiado en veterinaria y perseguido es
el que se emplea en ganadería para engorde de las reses,
esto hace que sea un tipo de dopaje que no nos sirva como punto
de referencia para los animales de compañía, pues
aquellos son sacrificados muy jóvenes y, por lo tanto,
no se les puede hacer un seguimiento a lo largo de toda la vida.
Además, la persecución que sufre este tipo de manipulación
es de carácter alimentario y se relaciona con la ingestión
de la carne de estos animales por el ser humano y las consecuencias
sobre su salud, no sobre la del animal.
Solamente los caballos de carreras y los galgos y perros de trineo
tienen controles antidoping de tipo deportivo. Entre los perros,
tres son las actividades con este tipo de control: las carreras
de galgos de pista y campo, el esquí-pulka y las carreras
de trineos, todas ellas con tiempo cronometrado. No es el caso
de los perros de compañía y de exposición,
ni de los de trabajo.
Ejemplos de los efectos de algunos anabolizantes:
" El Delatestryl o enantato de testoterona. Junto al cipionato
de testosterona o Depo-Testosterona es el ester de testosterona
de más larga duración. Aromatizan(1) y son hepatotóxicos.
No son aconsejables en ningún caso.
" El Undecanoato de testosterona. Es absorbido directamente
por el intestino, no pasa el portal hepático y por lo tanto
no es hepatotóxico, la desventaja que tiene es que hace
falta tomar grandes cantidades para que haga efecto. Solamente
está disponible en forma oral.
" El Ciclopentil propionato de testosterona y el Propionato
de testosterona tienen prácticamente los mismo efectos
que el Undecanoato de testosterona, con dos variante: la de efecto
prolongado y la de efecto inmediato, pero de acción más
limitada en el tiempo. Viene en dos preparados comerciales: el
Textex Elmu prolongatum 250 y el Textex Elmu.
" El Winstrol y Stromba no aromatizan (es el mismo preparado
con nombre diferente) Es prácticamente el único
que se conoce en el mundo del perro en el ámbito popular.
Tiene poco potencial androgénico(2) (lo que en realidad
no tiene importancia en los perros) a bajas dosificaciones, pero
para que haga efecto las dosis tienen que ser necesariamente altas,
con lo que su efecto aumenta notablemente. Es hepatotóxico
por lo tanto totalmente contraindicado. Define la musculatura,
pero influye poco en el tamaño del músculo. Un inconveniente
añadido es que se cristaliza con facilidad, produciendo
quistes de difícil disolución.
" Si se usa el Anavar son necesarias grandes dosis para que
haga efecto y en ese caso es virilizante. Definición y
potencia, poca cantidad de músculo.
" El Durabolín y el Deca-Durabolín. El Deca
permanece durante mucho tiempo en el cuerpo y por lo tanto sería
fácilmente detectable si se hicieran análisis, pero
a cambio produce efectos de larga duración. Están
sujetos a aromatización, pero sus efectos son altamente
anabólicos. No es hepatotóxico. Produce tamaño
y muscularidad.
" La Bolderona 50 es un preparado veterinario con efectos
similares al Deca-Durabolín, pero menos detectable.
" El Dianabol o Danabol. Normalmente no está disponible
en inyectable, hoy sólo se fabrica en algunos países
de la Europa oriental y en Brasil y México. Es muy aromático
y altamente tóxico, lo que se acentúa si se toma
por vía oral. Es altamente anabólico. Produce tamaño
y aumentos de peso.
Normalmente los anabolizantes se toman combinando dos, o incluso
tres preparados diferentes para entrelazar sus efectos y obtener
durante el período de tiempo entre dosificaciones distintos
picos máximos. Las cantidades suben o bajan según
la programación. No es normal que se tomen porciones fijas
en cada dosificación de dicha programación.
Los anabolizantes hormonales no deberían utilizarse nunca
más que bajo dirección veterinaria y con todas las
garantías de efectuar las recuperaciones necesarias que
son indispensables para garantizar la salud del animal.
Pero no todo es negativo con relación a los anabolizantes,
en casos muy específicos de recuperación de fracturas
óseas, en algunas razas de crecimiento exagerado (aunque
lo que debería hacerse es desartificializar la talla) en
los que es necesario emplearlos para romper con el circulo vicioso
del ejercicio necesario para su desarrollo y de la rapidez del
crecimiento que impide cumplir con este requisito, en algunos
cachorros de determinadas razas que padecen incipientes displasias,
etc.
En la actualidad se está poniendo en boga la utilización
de la Hormona del Crecimiento, HC, para hacer crecer aún
más a perros de razas gigantes, no deja de ser un fraude
genético, pues esa altura falsamente adquirida no se transmitirá
a la descendencia. Esta hormona se puede utilizar también
para desarrollar la musculatura y para aumentar el rendimiento
físico, pero aparte su posible toxicidad es prohibitiva
por su altísimo precio y, además, muy difícil
de usar.
Derivados arsenicales
El ácido acetarsónico y similares, prácticamente
desaparecidos en la actualidad en los vademécum por sus
implicaciones sobre la salud, se usaron durante bastante tiempo
con objeto de mejorar la calidad del pelo en las razas de pelo
largo o semilargo. Se sigue empleando allí donde el pelo
ocupa una posición importante a la hora de ser evaluados.
Tranquilizantes
Algunos tranquilizantes del tipo diazepan, acepromazina, etc.
son empleados bastante habitualmente por los handlers profesionales
para tranquilizar a sus perros de cara a las exposiciones. Estos
tranquilizantes tomados como norma pueden producir daños
a las células musculares a causa de la creatinfosfocinasa
concentrada en la sangre. También hay que vigilar las depresiones
respiratorias.
Otros tipos de DOPING
El doping sanguíneo, los estimulantes, los doping bioenergéticos,
los betabloqueantes y otros, no son empleados normalmente más
que en los galgos y perros de trineo y de trabajo, nunca en los
de exposición. Los antiinflamantorios se pueden considerar
medicación o doping, y tampoco tiene objeto su uso en perros
de exposición, como no sea que estén en tratamiento
por alguna lesión. Su falta de uso en los perros que estamos
tratando, el complicado equipo que requiere el empleo de algunos
de ellos, y el alto precio que tendría su aplicación,
hace que no merezca la pena que nos refiramos a ellos.
Doping sorpresa
Si hiciéramos unos análisis a nuestros perros seguramente
nos llevaríamos un susto: muchos darían positivo
en anabolizantes hormonales.
Esto no es nuevo, en controles hechos a galgos de competición
en EE.UU. los resultados fueron de sorpresa: un porcentaje altísimo
dio positivo en procaína. Investigaciones posteriores demostraron
que la alimentación cárnica que se les daba, con
hasta 750 gramos de carne por perro, y por lo tanto ciertamente
muy rica en proteínas, pero compuesta por productos desechados
para el consumo humano: dicha carne estaba tratada con inyecciones
de penicilina-procaína.
Hace unos pocos años, los análisis hechos a una
conocida marca de alimentos secos que presumía de dar resultados
impresionantes para el pelo, descubrieron que en su composición
entraban dosis de arsenicales. Cuando cambiéis a un alimento
que os dé resultados sorprendentes, inmediatamente llevarlo
a analizar. No fiaros de los milagros.
En cualquiera de los dos casos anteriores la buena fe de los propietarios
se vio afectada por causas ajenas a ellos.
Otro ejemplo de lo que puede hacer una comercialización
poco ética es lo que se descubrió en España
en un control de doping previo a los juegos de Sydney. Algunos
laboratorios estaban metiendo anabolizantes para poder "presumir
de que su creatina era la que más peso muscular daba".
No salió a la luz pública, pero el Consejo Superior
de Deportes lo avisó a todos los médicos de federaciones
deportivas.
Al igual que los genes naturales, los artificiales son de ADN.
En teoría se podrían administrar de varias maneras.
El camino directo sería inyectar el ADN en el músculo.
El gen determina algunas de las proteínas y hormonas de
señalización que estimulan el crecimiento del músculo.
El acervo genético de las fibras musculares se enriquecería
con la aceptación del nuevo ADN.
Otro medio más eficaz sería el uso de virus como
medio de transporte de la carga génica al núcleo
celular, considerando al virus como un conjunto de genes envueltos
en una cácside proteica capaz de unirse a una célula
y transmitírselos.
Uno de los problemas de este sistema es que el ADN artificial
penetrará también en las células sanguíneas
y hepáticas, comportando efectos secundarios. Por ejemplo:
podría producir insuficiencias cardíacas por una
cardiomegalia. Para evitar este problema se está trabajando
en otra línea que consistiría en la extracción
de los tipos celulares específicos, hacer la incorporación
en el laboratorio y reintroducir las células en el organismo.
Otro obstáculo previsible será la relativa fragilidad
de los tendones con respecto a los músculos en los que
se insertan, se podrán producir roturas de éstos,
que no se hubieran dado en circunstancias normales con los músculos
"naturales", ante el, para ellos, brutal aumento de
tracción de los músculos modificados artificialmente.
Estimulación natural
La estimulación más natural es la práctica
de una actividad física de alta intensidad
La precocidad en el entrenamiento transforma radicalmente y de
manera positiva la capacidad del organismo para producir hormonas
de una manera natural. Según experimentaciones efectuadas
por rusos, alemanes de la antigua Alemania del este y búlgaros
con seres humanos, cuando se comienza a entrenar a niños
de 10 años de edad con intensidad, se consigue cuando llegan
a adultos, que los niveles de producción de testosterona
que el organismo produce de manera espontánea se eleve
notablemente. Extrapolando al perro esto indica que, en un animal
de talla media, los 10 meses es la edad apropiada para comenzar
y aumentar paulatinamente los entrenamientos de intensidad creciente.
Si el entrenamiento se hace con los debidos controles, los efectos
pueden ser insospechados. A esto se añade otro factor a
tener en cuenta. Cuando se comienza a la edad adecuada el entrenamiento
físico, el organismo sufre modificaciones que son indistinguibles
de la base genética y confundibles con ésta, cuando
en realidad son producto del entrenamiento, tales como fenómenos
de más masa muscular por hiperplasia, modificaciones articulares,
etc.
Todo lo escrito anteriormente, aunque de aplicación humana,
es totalmente transferible al perro, teniendo en cuenta algunas
variaciones importantes que hacen al animal más vulnerable
a ciertas medicaciones; por ejemplo, la hepatosensibilidad, característica
en los perros hace que, medicaciones que al ser humano no afectarían,
le produzcan alteraciones importantes.
Los aminoácidos ramificados como alternativa a los anabólicos
Un perro que hace ejercicio o en etapas de crecimiento necesita
más proteína que otro sedentario, pero el organismo
puede pagar por la sobrecarga un precio muy alto, precio alto
no en dinero sino en fatiga orgánica, trabajo extra para
el hígado y los riñones e incrementos de la pérdida
de agua y de calcio. Por eso nos podemos concentrar en la toma
de ciertos aminoácidos, repito: de ciertos aminoácidos,
no de todos, de los aminoácidos de cadena ramificada que
son los que más influyen en la formación del músculo
y en su reparación después del ejercicio.
Los aminoácidos ramificados o de cadenas dependientes (leucina,
isoleucina y valina) son tres de los aminoácidos esenciales.
El cuerpo no puede fabricarlos y se obtienen normalmente por medio
de la comida o, extraordinariamente por vía de los suplementos.
Su capacidad regenerativa está demostrada, así como
el aumento de la resistencia ante las infecciones. Otros aminoácidos
no tuvieron estos efectos. Pueden usarse como ayuda ergonómica
o para aumento de musculatura exactamente como los anabolizantes,
pero sin sus efectos secundarios. Poseen cualidades anabólicas
apreciables, pero menos potentes que las hormonas.
Cuando tomamos un preparado de aminoácidos o una comida
muy rica en proteínas los primeros aminoácidos que
se asimilan son los ramificados. No obstante el comportamiento
que siguen estos aminoácidos en el organismo en cuanto
a su asimilación es muy distinto si la comida es natural
o no. Si ésta es natural, los aminoácidos se asimilan
todos, pues se degradan en tiempos diferentes, tengamos en cuenta
que los ramificados constituyen el 70 % del total de los que circulan
en el torrente sanguíneo. No es así si se toma un
preparado comercial con todos los aminoácidos esenciales.
Si se hace tal cosa y al ser la asimilación de todos simultánea,
los ramificados (leucina, isoleucina y valina) canibalizan a los
demás, es decir no se aprovechan más que estos tres,
pues el músculo siente tanta necesidad de estos deja que
se "coman" a los demás. Los tres tienen que tomarse
juntos, pero separados de los demás.
El músculo necesita primordialmente estos aminoácidos,
de hecho y después de una comida proteica, entre el 60
y el 90 % de los aminoácidos asimilados son ramificados.
Si vais a dar a vuestros perros estos aminoácidos teneis
que tener en cuenta que de todos los demás aminoácidos
esenciales el triptófano y la tiroxina son los que más
sufren con su toma. El triptófano y la tiroxina son aminoácidos
esenciales en el perro, pero no tiene objeto administrárseles
cantidades extras, pues es raro que estos animales tengan deficiencias
en producir serotoninas y padezcan insomnio, entre otras cosas
que padecemos los humanos.
Este problema se solucionaría tomando los aminoácidos
a distintas horas y fuera de las horas de las comidas del animal.
El tiempo ideal para ello es de media a una hora antes de que
haga ejercicio, si queréis aumentar la capacidad de resistencia
del perro, a causa de la capacidad que tienen de desencadenar
insulina de manera espontánea. En cambio si lo que queréis
es aumentar la musculatura del perro debéis hacerlo tres
horas después de terminar los ejercicios. Estos son los
mejores momentos. En cada toma una dosis de mínimo dos
y nunca más de cuatro gramos, tomar más es tirarlos
en la orina. Por poner un ejemplo: si vais a andar en bicicleta
con vuestro perro darle una dosis una hora antes y, tres horas
después, la otra. De esta manera estimuláis la producción
de energía antes del esfuerzo y la recuperación
y aumento de músculo, después.
Otro hecho a tener en cuenta es que el ejercicio realizado por
la mañana en ayunas tiende a adelgazar más que el
que se hace con el estómago lleno. Tres horas después
de comer es lo ideal, esto se debe a dos causas principalmente:
con el estomago vacío, a la hora de levantarse, la energía
se toma de la acumulación de glúcidos en el organismo
y, en segundo termino, a costa de "comerse" la grasa
y músculos propios, en ese momento las reservas del cuerpo
son bajas, por haberse utilizado durante la noche para reposición
de tejidos; la otra causa es que el ejercicio en ayunas acelera
el metabolismo durante todo el día. Lo más difícil,
pues, va a ser combinar las comidas, la toma de aminoácidos
y el ejercicio.
Las hormonas endógenas que asisten al crecimiento, a la
salud y a la reparación de los tejidos están sujetas
a un reloj biológico regulado por el hipotálamo
que hace que estén más activas durante el descanso
nocturno y con actividad latente durante las horas diurnas. Es
pues indispensable que durante las etapas de crecimiento del cachorro
y del perro joven y de ejercicio intenso de estos o del adulto,
se dé preferencia al descanso nocturno.
La creatina
No es un descubrimiento reciente, lo fue por un médico
francés llamado Chevreul en 1832, la bautizó con
el nombre de carne, en griego. En 1923 los científicos
descubrieron que el cuerpo humano contiene unos 100 gramos de
creatina y que el 95 % está almacenado en el tejido muscular.
Se comenzó a usar en la antigua Unión Soviética
y en Bulgaria a principio de los 70. La idea de la carga de creatina
procede del Dr. Greenhalf, en 1994, y consiste en administrar
20 gramos diarios durante una semana para luego tomar dos gramos
diarios. Actualmente se suelen tomar dosis entre cinco y diez
gramos, sin necesidad de pausas de descanso. Hasta hace poco tiempo
se pensaba que había que descansar después de 12
semanas de ingestión continua como máximo. Se ha
demostrado que esta cantidad no produce efectos apreciables en
la persona, sin embargo puede ser la ideal para un perro de 30
kilos de peso aproximadamente.
La insulina es la hormona que regula la absorción de la
creatina, después del entrenamiento hay niveles muy bajos
de ésta, por eso se toma con un azúcar simple del
tipo de la dextrosa o cualquier otro monosacárido. El azúcar
simple eleva los niveles de azúcar en sangre lo que activa
la producción de insulina para regular el posible exceso;
al subir la insulina, el cuerpo está en capacidad de asimilar
más creatina. Se toma inmediatamente después del
entrenamiento, por ser el momento en que el cuerpo está
más receptivo. No se les debe administrar ninguna otra
comida hasta unos 30 minutos después de terminar el entrenamiento,
cuando el cuerpo ya ha digerido gran parte de la creatina, si
a la vez ingerimos cualquier otra cosa perderemos eficacia en
la ingestión de la creatina. Con la dosis recomendada de
entre cinco y diez gramos al día es recomendable tomar
como siete veces más de azúcar. Si ésta,
como suele ser normal, produce diarrea hay que reducir la dosis
a dos o tres veces el peso de la creatina.
La creatina es una suplementación que no provoca efectos
secundarios indeseables y que el mundillo de las autoridades deportivas
no considera doping porque no puede hacerlo, y no puede hacerlo
simplemente porque no consigue desarrollar un método eficaz
de detección. Se trata de un suplemento nulo en calorías.
Cuando se consume de manera adecuada puede ser un agente ergogénico
de primer orden, pues mientras el glucógeno aumenta la
retención de agua extracelular, la carnitina aumenta la
retención intracelular. Actúa como el glucógeno
en las células musculares y, como sabe todo el mundo, las
reservas de éste hace mucho más factible el aumento
de fuerza, peso y volumen muscular magro así como la velocidad
de contracción muscular. Sin embargo no influye en la resistencia,
aunque es muy usada por los atletas de fondo porque, como acorta
y mejora los períodos de recuperación, pueden disminuirse
los intervalos entre entrenamientos y, por lo tanto aumentar el
volumen de trabajo y su cantidad total. Su aplicación podría
ser muy interesante en el mushing y en el esquí-pulka.
El monohidrato de creatina aplicado como suplementación
activa el crecimiento muscular y la actividad de las células
satélite. Las células satélite son células
adheridas al músculo esquelético y que pueden crear
células musculares nuevas. Algunas de las otras funciones
de estas células son:
1. Reparar los daños musculares producidos por el ejercicio
o las lesiones
2. Conseguir agrandar las fibras musculares ya existentes.
3. Formar nuevas fibras musculares.
Carnitina
El uso de L-carnitina mejora el empleo de las grasas durante el
ejercicio. Es un aminoácido no esencial cuya misión
es transportar los ácidos grasos a través de la
membrana mitocondrial, con objeto de proceder a su oxidación.
Esto tienen un doble efecto: por una parte reduce los niveles
de grasa corporal ya que aumenta la velocidad a que esta se quema,
y por otra, ahorra las reservas de glucógeno muscular,
pudiendo prolongar el tiempo de ejercicio sin fatiga. Esto facilita
la oportunidad de perder peso por medio del ejercicio.
La L-carnitina transporta la grasa dentro de las células
musculares hasta las mitocondrias para que pueda ser convertida
en energía. Más energía procedente de las
grasas significa más potencia, más fuerza, más
resistencia y mejor rendimiento ante la fatiga y es de recordar
que el perro es un animal carnívoro con gran facilidad,
por lo tanto, para metabolizar los ácidos grasos.
En condiciones normales el organismo produce suficiente carnitina
a partir de la lisina y de la metionina y, como otros factores
adicionales, el hierro, vitaminas de grupo B, la PP y ante todo
la C.
En esfuerzos largos o de intensidad submáxima la falta
de carnitina es un factor limitante pues el perro utilizaría
la glucosa en lugar de los ácidos grasos plasmáticos,
incluso aunque estos estén disponibles.
Según experiencias con perro de trineo la dosis ideal oral
sería de unos 500 mg. por cada 10 kilos de peso.
También se emplea con éxito para estimular el deseo
de comer en perros inapetentes.
Conclusión
No existe duda de que la utilización de fármacos
dopantes atenta contra el sentido del juego limpio. Pero con recomendaciones
morales no se puede actuar contra el doping, sobre todo en una
época en que el uso de algunos estimulantes como la cafeína,
el tabaco, el alcohol y otros son de uso corriente entre los que
se constituyen en jueces. Con lo dicho anteriormente no disculpo
el uso de materias dopantes. Quiero resaltar por un lado lo inadecuado
de las legislaciones que han impedido el desarrollo de la investigación,
demonizando a personas que recurren a ellos y con normativas que
se saltan la presunción de inocencia de los deportistas.
Con relación al perro, los dos únicos factores esenciales
a considerar son: la salud del animal, que debe ser cuidada a
toda costa, y el falseamiento de la cría. Ningún
argumento frenará a los desaprensivos pero, por si sirviera
de algo un consejo, ahí va: hay que tener en cuenta que
lo ideal es estimular la producción propia con un entrenamiento
seguido y de alta intensidad, es decir, por métodos naturales,
nunca por métodos sustitutorios, y empezar cuanto más
pronto mejor.
Ética
deportiva y fraude: el concepto de ética en el deporte,
que tiene una de las normativas con posibilidades de comparación
con el mundo canino, ha variado según se ha transformado
la normativa y la época. Volviendo la vista atrás
a no hace tanto tiempo nos damos cuenta en que ha quedado la reglamentación
que implantó el barón Pierre de Coubertin sobre
el amateurismo. Cuando una normativa no está relacionada
con la realidad es estúpido pretender que ésta se
cumpla, por muy fuertes que sean las sanciones. Pondré
un ejemplo: a los ciclistas profesionales, a unos pocos, a los
triunfadores, se les remuneran con cantidades millonarias durante
una vida deportiva muy corta y donde sólo cobran los vencedores.
Triunfar en el ciclismo es casi imposible y los esfuerzos que
se exigen a estos profesionales son brutales y muy por encima
de lo que se puede pedir a un ser humano y, además, con
unos espacios de recuperación insuficientes. En estas condiciones
estos atletas hacen lo imposible por triunfar, por qué
su vida deportiva no admite términos medios. Por eso el
médico deportivo suele ser el elemento más importante
y mejor pagado de un equipo ciclista y, en estas condiciones ¿es
justo pedir a éstos juego limpio?
En las exposiciones caninas se juega muy fuerte con el prestigio
de la relación perro-dueño-kennel y, sobre todo,
con las connotaciones económicas relacionadas con el triunfo.
Por desgracia esto hace que el doping sea cosa corriente entre
los perros de show de todas las razas.
Intereses de individuo e intereses de especie:
La salud del animal y el propósito, intereses del individuo
Aunque no fuera nada más que por cuidar de la salud de
nuestros perros habría que prestar la máxima atención
a las medicaciones que les administramos. Quizá la intención
fuera la clave para definir la débil línea de separación
entre medicación y doping. Es fundamentalmente distinto
administrar anabolizantes a un perro para ayudarle en su desarrollo
o para fortalecer sus cuartos traseros para prevenir o paliar
una posible displasia, que administrar el mismo tipo de medicamento
para mejorar su apariencia ante una exposición. La intención
es pues la que puede marcar la diferencia. De esa manera incluso
una administración masiva de vitaminas sería eso,
medicación o doping según la finalidad.
Los
intereses del animal tendrían que ser tomados en cuenta
por encima de los de sus propietarios. En la sociedad antropocentrista
y con total desprecio a los derechos del animal en que nos movemos,
esto es una utopía, pero toda la legislación tendría
que ir encaminada a proteger a los más débiles,
en este caso a nuestros animales.
La opinión de las autoridades está más encaminada
a complacer a los medios de comunicación y estos, a crear
noticia, que a velar verdaderamente por la salud. Los intereses
de la venta de información, en los medios, y de venta y
promoción de imagen, en los políticos, son los que
rigen las directrices de nuestras autoridades en relación
con el doping.
La actividad de crianza y los esquemas de selección genética,
intereses como especie
Estos son, junto con la salud, los parámetros que deberían
marcar la actuación global ante el doping. La apariencia
externa, que es primordial para seleccionar a los ejemplares como
reproductores, es entonces falseada con el consiguiente fraude
para la elección por el aspecto de los mejores ejemplares.
Tanto los anabólicos, como los derivados arsenicales y
demás medios de mejora de la apariencia, no proporcionan
cualidades transmisibles genéticamente, con lo que se produce
un fraude que afecta a la selección y, por lo tanto, a
los intereses como especie. Este es un punto de vista que afecta
exclusivamente a las especies animales cuya mejora genética
depende de la selección. Importante por las implicaciones
que tiene, no con un individuo, sino con toda su línea
de descendencia.
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(1) Aromatización: conversión de un andrógeno
en estrógeno
(2) Androgénico o virilizante: que provocan características
sexuales secundarias masculinas
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