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Department
of Biomedical Sciences, College of Veterinary Medicine, Cornell
University, Ithaca, New York, USA.
Traducido por: M. M. Wanke, Facultad de Ciencias Veterinarias,
Area de Teriogenologia, Universidad de Buenos Aires, Capital Federal,
Argentina (29-Jan-2002).
Introducción
Muchos aspectos de la preñez canina son únicos entre
las especies domésticas veterinarias. Por lo tanto, cuando
se brindan servicios clínicos tales como el manejo reproductivo
y el seguimiento de la preñez es esencial una comprensión
del curso del tiempo y de las correlaciones clínicas de
la ovulación, fertilización y desarrollo fetal y
embrionario y de los cambios en la fisiología materna específicos
de la preñez [1-4]. Esta comprensión es también
importante para tomar decisiones en los casos de fallas en la
concepción, cesárea programada y distocia. Un hecho
importante es que la duración de la gestación y
los eventos que durante ella ocurren, son muy repetibles y predecibles
cuando se observan con relación al momento de la ovulación
o del pico de hormona luteinizante (LH) que la precede (Tabla
1 y Tabla 2). Esto es así a pesar del hecho de que el intervalo
normal entre el servicio y el nacimiento puede variar entre 55
y 70 días.
Tabla
1. Acontecimientos y correlaciones clínicas de la preñez
canina durante el período de implantación y detección
de la preñez, con relación a los días del
pico preovulatorio de LH.
Días Acontecimientos y cambios en los parámetros
-25
a -3 Principio del proestro (celo) - promedio día -9
-3 a +6 Principio del comportamiento estral - promedio día
0 a 1
-3 to +8 Primera aceptación de penetración y servicio
- promedio día 1
-3 Primer día en que un servicio único ha sido fértil
0
Pico preovulatorio de LH. Momento del mayor aumento en la LH sérica
0 Aumento de la progesterona desde niveles de 0.3-0.8 ng a niveles
de 0.9 a 3.0 ng/ml
0 Principio del pico de fertilidad para servicios únicos
dados por perros de alta fertilidad
2 Ovulaciones a 38-58 h después del pico de LH
3 Ovocitos primarios en el oviducto. Posible penetración
por el espermatozoide
4 Ovocitos presumiblemente aún sin corpúsculo polar
o pronúcleo femenino
5 Maduración de ovocitos en distal del oviducto. Fertilización
completada si ya hubo servicio
6 Servida: embrión de 1-2 células. No servida: ovocitos
maduros aún fértiles
7 Servida: embrión de 1-2 células. No servida: la
viabilidad de algunos ovocitos disminuye o se pierde
8 Servida: embrión de 4 células. No servida: un
servicio tardío resulta en camadas pequeñas o falta
de concepción
9 Servida temprano: embrión de 4-8 células. Servida
tarde: embrión de 4 - 8 células. Servicio raramente
fértil
10 Embriones de 8-16 células en oviducto
11 Embriones en oviducto: mórulas de 16 - 32 células
12 Se encuentran mórulas dentro de la zona pelúcida
en los cuernos uterinos
13 Migración intrauterina de blastocistos entre los cuernos
14 Continúa la migración dentro del útero
15 La ecografía no detecta ninguna diferencia debida a
la preñez
16 Agrandamiento de los embriones y adelgazamiento de la zona
pelúcida
17 El agrandamiento de los embriones continúa y la migración
cesa
18 Los blastocistos encerrados en la zona se encuentran en una
vesícula uterina > de 1 mm de diámetro, detectable
por ultrasonografía
19 Vesículas uterinas visibles por ecografía. Embrión
+ zona pelúcida. Revestimiento mucoso
20 Expansión del embrión en vesículas uterinas
mayores de 2 mm x 3 - 6 mm. Zona ausente, revestimiento delgado
21 El blastocisto toca pero aún no se adhiere al endometrio.
No se puede extraer por lavado.
22 Agrandamiento uterinos visibles macroscópicamente alrededor
del día 21 - 23. Embrión adherido. Comienza la invasión.
23 La invasión del trofectodermo al endometrio continúa.
La ecografía detecta el embrión
24 Los latidos cardíacos fetales pueden verse en la ecografía.
Distensiones uterinas palpables de 1 cm
25 Detección ecográfica de latidos cardíacos
26 Aumento en suero de relaxina y proteínas de fase aguda
(fibrinógeno) en algunas perras
28 La ecografía detecta masas de placenta zonaria. La relaxina
es típicamente detectable
Tabla
2. Eventos y correlaciones clínicas de la preñez
canina desde la implantación al parto con relación
al pico preovulatorio de LH.
Días Acontecimientos y cambios en los parámetros
22
Distensiones uterinas visibles macroscópicamente por el
día 21 - 23. Embrión adherido. Comienza la invasión
23 La invasión del endometrio por el trofectodermo continúa,
la ecografía detecta al embrión.
24 Los latidos cardíacos pueden ser visibles por ecografía.
Distensiones uterinas palpables de 1 cm
25 Detección por ecografía de latidos fetales con
equipos de alta resolución
26 Aumento en la relaxina sérica y proteínas de
fase aguda (fibrinógeno) en algunas perras
28 La ecografía detecta masas de placenta zonaria. Relaxina
típicamente detectable. Latidos cardíacos claramente
visibles
30 Distensiones uterinas palpables de 3 cm. Palpación fácil.
La prolactina aumenta
32 Elevados niveles de prolactina detectables
34 Anemia materna típicamente evidente
36 La palpación demuestra masas uterinas menos distintivas.
Por ecografía se detectan las yemas de los miembros
38 El embrión es todavía más pequeño
que la banda placentaria
42 El embrión comienza a ser más grande que la banda
placentaria
46 Primera detección del cráneo y columna vertebral
por radiografía. Agrandamiento evidente de la glándula
mamaria
50 Niveles de proteínas de fase aguda cerca del nivel máximo
54 Los miembros y la pelvis detectables por radiografía
56 Los dientes aun no son visibles por radiografía
58 Miembros y pelvis, posiblemente dientes detectables por radiografía
60 Se detecta fácilmente los dientes ahora o el día
siguiente por radiografía. La progesterona está
por encima de 3 ng/ml
62 La progesterona comienza a descender. Comportamiento de nidación,
el decaimiento comienza dentro de los próximos dos a cuatro
días
63 Parto temprano, gestación corta pero no anormal
64 Parto temprano, gestación normal. Progesterona debajo
de 2 ng/ml 12 - 24 hs pre-parto
65 Promedio de fecha de parto. Fecha de parto predicha
66 Parto tardío, rango normal
67 Parto muy retrasado pero no anormal, signos de distocia ausentes
68 Parto retrasado si no hay conducta de nidación o parto
Fertilización
y duración de la gestación
La razón por la cual la duración de la gestación
es relativamente constante cuando se determina a partir del día
de la ovulación, pero muy variable cuando se cuenta desde
el día del servicio, se comprende parcialmente. En la gran
mayoría de las perras, el parto ocurre 64, 65 o 66 días
después del pico ovulatorio de LH [1]. Este pico representa
la liberación aguda de LH de la hipófisis en proestro
tardío o estro temprano. El pico de LH desencadena la ovulación.
Ya que el día del pico de LH puede medirse o estimarse
con precisión razonable, puede ser útil cronometrar
los sucesos a partir de ese día, usándolo como punto
de referencia (Día 0). Una gestación de 64-66 días
medidos desde el pico de LH hasta el parto es lo mismo que un
intervalo de 62, 63 o 64 días entre la ovulación
y el parto, ya que se estima que la ovulación se produce
2 días después del pico de LH [4].
En
cambio, usando el día del servicio como punto de referencia,
como se observa en casos de un solo servicio o inseminación,
el parto puede ocurrir tan pronto como 56 días o tan tarde
como 68 días después. Del mismo modo, puede encontrarse
una gran variación en la duración aparente de la
gestación cuando se cuenta desde el primero o el último
de varios servicios, los extremos encontrados varían entre
sí unas dos semanas. Por ejemplo, si una perra es llevada
a un macho agresivo y forzada a ser servida a partir de 3 a 5
días antes del pico de LH, el intervalo del primer servicio
al nacimiento puede ser hasta de 69 a 70 días, y en raras
ocasiones donde la perra aun es fértil 9 o 10 días
después del pico de LH y es servida en ese momento, el
intervalo entre el servicio y el nacimiento puede ser tan breve
como de 55 ó 56 días.
Parte de la explicación es que el semen del perro puede,
en algunas ocasiones, sobrevivir en el tracto de la perra hasta
7 o incluso 9 días y continuar siendo fértil en
el sentido de ser capaz de lograr una fertilización y resultar
en una preñez. Es posible que en perros como en otras especies,
muchos espermatozoides mueran o pierdan su fertilidad después
de 1 ó 2 días. Sin embargo, el número que
permanece fértil por dos días es suficientemente
alto en perros como para que la fertilidad y fecundidad no sean
afectadas en servicios realizados en el día del pico de
LH, dos días antes de la ovulación. Por lo tanto,
en estas preñeces el semen sobrevive dos días antes
de penetrar potencialmente al óvulo y la cromatina debe
sobrevivir otros 2-3 días para funcionar como pronúcleo
masculino que se fusiona con el femenino para formar el zigoto
de 1 célula.
La
fertilidad disminuye en servicios anteriores al pico de LH (por
ejemplo 3 o más días antes de la ovulación).
Sin embargo, se han obtenido camadas de servicios forzados, servicios
con machos agresivos e inseminaciones artificiales con semen fresco
tan precozmente como 3-5 días antes del pico de LH. El
depósito de semen en estos casos fue de 5 a 7 días
antes de la ovulación y por lo menos 7 a 9 días
antes de la maduración de los ovocitos.
Otra
parte de la explicación de la gran variaci_f3n encontrada
en la duración de la gestación se apoya en el momento
de maduración del ovocito en esta especie. En perros (y
zorros), a diferencia de la mayoría de las otras especies,
los huevos están todavía inmaduros cuando son ovulados
(es decir son todavía ovocitos primarios) y no completan
la meiosis y se hacen secundarios (maduros) hasta probablemente
2.5 a 3 días después de la ovulación. Un
óvulo debe ser un ovocito secundario maduro conteniendo
un pronúcleo femenino antes de que el pronúcleo
masculino pueda fusionarse con él para completar el proceso
de fertilización mediante la formación del núcleo
de un embrión de una célula. En perras servidas
precozmente, probablemente un espermatozoide penetre cada óvulo
muy poco tiempo después de haber sido ovulado, pero una
vez formado el pronúcleo masculino, este debe esperar la
maduración del óvulo. En perras servidas tarde,
el pronúcleo femenino del óvulo maduro está
listo para fusionarse con el masculino en cuanto este se forme
después de la penetración del espermatozoide.
Se ha estimado al menos de dos maneras que el intervalo necesario
para la maduración del ovocito después de la ovulación
es de 3 días. Una está basada en la estimación
de cuanto tiempo después de la ovulación, varios
servicios con machos diferentes pueden originar crías de
diferentes padres. Otra es la estimación de cuanto tiempo
después de la ovulación puede obtenerse una preñez
mediante una inseminación artificial con semen pos-descongelado
de vida corta.
Debido
a este fenómeno de maduración demorada del ovocito,
cuando las perras son cubiertas por diferentes machos antes de
la ovulación pueden fácilmente dar a luz camadas
de padres distintos.
Programación de la fertilización, fertilidad y fecundidad
De este modo, parece que la fertilización hasta el punto
de fusión nuclear, no puede llevarse a cabo antes de unos
tres días después de la ovulación (y por
los tanto 5 días después del pico de LH). Siguiendo
la maduración del óvulo al estadío de ovocito
secundario, el período de vida fértil de un ovocito
no fertilizado puede ser en algunas ocasiones de solamente uno
o dos días, ya que la fertilidad declina si los servicios
se demoran hasta 4 y 5 días después de la ovulación
(o sea 6 y 7 días después del pico de LH). Es decir
que tanto el tamaño de la camada como el índice
de concepción disminuyen cuando los servicios se realizan
más de 2 días después de la maduración
de los ovocitos. De este modo, con un corto periodo de tiempo
de dos días para que ocurra la fertilización óptima,
es razonable que la duración de la gestacið3n sea constante
cuando se mide con relación al día del pico de LH
o al día de la ovulación. Sin embargo, algunas perras
pueden tener uno o más ovocitos fértiles que sobreviven
hasta 7 días después de la ovulación lo que
corresponde a 9 o 10 días después del pico de LH.
Mientras que la fertilidad es típicamente baja con servicios
tan tardíos, cuando se producen preñeces, la duración
de la gestación es habitualmente igual que en las otras
perras, es decir que el parto ocurre 64-66 días después
del pico de LH (y 62-64 días después de la ovulación).
La situación anterior es la base de casos bien documentados
de perras con gestaciones de duración excepcionalmente
corta, pariendo a los 55 ó 56 días después
del apareamiento. La razón de por qué la duración
real de la gestación no es mayor en estas perras servidas
tardíamente no está clara, pero hay dos razones
probables. Primero, hay alguna evidencia todavía no publicada
de que los óvulos fertilizados dos días después
de la maduración, se dividen algo más rápidamente
que los penetrados por los espermatozoides antes de madurar (Tutsui,
1999, comunicación personal). Segundo, es probable que
el momento de la implantación esté en parte relacionado
con el momento de los cambios en las concentraciones séricas
de estrógenos y progesterona. Estas no varían con
el momento de servicio o fertilización o la tasa de división
celular temprana en el embrión. Es probable entonces que
haya un lapso de tiempo muy breve durante el cual el útero
es receptivo a la implantación. Se estima que la implantación
se produce en el día 22-23 después del pico de LH
[6]. En algunos casos de servicios muy tardíos, hay informes
anecdóticos donde debido al reducido tamaño de la
camada resultante, la señal fetal para desencadenar el
parto es débil y el parto se demora por 1-2 días,
con un aparente aumento de la duración de la gestación.
Sin embargo, no se ha publicado evidencia documentada de esto.
Clínicamente
es útil considerar que la duración de la gestación
en las perras es en la mayoría de los casos 64-66 días,
cuando se mide como el intervalo desde el pico de LH hasta el
parto. Sin embargo es importante darse cuenta de que intervalos
de 63 a 67 días han sido observados en algunas preñeces
normales no complicadas y no deberían ser consideradas
fuera de lo común. Además puede haber un error de
hasta 1 día en estimar el pico de LH. No obstante, estimar
el día del nacimiento como 65 días después
del pico de LH puede ayudar a los propietarios de los perros y
orientar en el manejo de la asistencia a los partos. Cronometrar
los principales acontecimientos de la preñez a partir del
pico estimado de LH puede también ayudar en el seguimiento
de la preñez y en el manejo de los servicios que se pueden
brindar durante la misma (Tabla 1 y Tabla 2).
Principales
acontecimientos de la preñez
Algunos de los acontecimientos más importantes de la preñez
en la perra son los siguientes, basados en revisiones bibliográficas
e informes previos [1-8]. Los embriones entran al útero
alrededor del día 11; se implantan alrededor del día
22-23; la placenta secreta relaxina desde el día 24-28
hasta el parto; la secreción de prolactina aumenta por
el día 30 hasta el parto y durante la lactancia; alrededor
del día 30-35 aparece una anemia normocítica fisiológica
evidente que alcanza su máximo (con un hematócrito
reducido a un 30-40%) al final de la gestación; la secreción
de progesterona aumenta ligeramente desde el día 30 hasta
el parto, probablemente debido al incremento en la secreción
de prolactina ya que la misma es luteotrófica; un aumento
simultáneo en el metabolismo y excreción fecal de
la progesterona hace que sus concentraciones séricas no
sean mucho más altas que en las perras no preñadas;
un aumento agudo de prostaglandinas antes del parto hasta alcanzar
concentraciones luteolíticas y una rápida disminución
de la concentración de la progesterona durante las 24 h
anteriores al parto; un comportamiento pre-parto de nidación,
cavar pozos, aislamiento, actitud defensiva y también una
caída concomitante de la temperatura rectal de 1ºC
o más antes del parto; una descarga de loquios verdes normales
antes, durante e inmediatamente después del parto, el nacimiento
de cachorro(s) que en una camada promedio tarda de 4 a 24 h.
Cronometraje
de los acontecimientos de la preñez
El transcurso de los eventos de la preñez ha sido cuidadosamente
estudiado y parece ser relativamente constante y predecible en
las perras si se cronometra correctamente. El cronometraje puede
realizarse basado en lo siguientes datos listados en orden de
confiabilidad:
Día
del pico ovulatorio de LH determinado midiendo la concentración
sérica de LH;
Día
del pico de LH estimado por la detección del aumento concomitante
de progesterona sérica determinada por RIA o ELISA cuantitativo;
Día
de la ovulación determinado por ecografía;
Día
del pico de LH y/o de ovulación, determinado mediante test
de ELISA comercial para progesterona;
Día
del pico de LH determinado mediante test comercial de LH en orina;
Día
del pico de LH y/o ovulación basado en el fin del estro
(metaestro o diestro) determinado por cambios en la citología
vaginal.;
Día
de la ovulación basado en cambios en el aspecto de la mucosa
vaginal observada por vaginoscopía,
Día
de ovulación basado en el seguimiento del ablandamiento
preovulatorio de la vulva y el periné.
Transcurso
de los acontecimientos de la gestación y puntos clínicos
claves
Cuando
el día del pico preovulatorio de LH ha sido determinado
directamente o basado en la concentración de progesterona
obtenida por radioinmunoensayo a partir del incremento inicial
de la progesteronemia en muestras recogidas a diario o con más
frecuencia, la secuencia de eventos que ha sido observada o estimada
ha sido característicamente constante a través de
los estudios y se resume en la Tabla 1 y Tabla
2.
Sin embargo, han habido algunas variaciones y diferencias menores
entre estudios cuando estos han sido realizados usando un valor
absoluto pre definido de progesterona para estimar el momento
de la ovulación.
Se
predice que el día del parto ocurrirá 65+/-1 días
después del día estimado del pico preovulatorio
de LH con un razonable grado de precisión, si se ha puesto
el esfuerzo en la estimación precisa del día del
pico de LH. El cronometrado de otros acontecimientos es también
predecible (Tabla 1 y Tabla 2).
Parto
inminente y cesáreas programadas
Las cesáreas programadas o por elección probablemente
pueden ser realizadas en forma segura pasados 63 días después
del pico de LH. Sin embargo, no hay informes de investigación
clínica sobre este hecho y además es importante
tener en cuenta el bienestar de los cachorros. En razas no braquicefálicas,
esperar hasta el día 65 o 66 puede resultar en un parto
espontáneo y evitar la necesidad de una cesárea.
En razas braquicefálicas, puede ser importante comenzar
la cirugía antes que se inicie el parto, aunque no hay
datos publicados de la incidencia de problemas durante el parto
normal en estas razas. La cesárea por elección y
de emergencia es extremadamente segura como se realiza en Estados
Unidos de Norte América o en Canadá [5]. La mortalidad
de cachorros es la misma o posiblemente menor que la observada
en partos naturales y la mortalidad de las perras es de un 1%.
No ha sido publicada la posible utilidad de la administración
de dexametasona pre-parto, pero hay evidencia anecdótica
de su uso exitoso en algunas prácticas. La intención
es aparentemente simular el aumento natural en corticosteroides
tal como ocurre en el parto normal. También hay evidencia
anecdótica que la incidencia de inmadurez, irregularidades
de latidos fetales y muertes neonatales pueden reducirse confirmando
primero que la perra está a término mediante el
dosaje de progesterona sérica, pero no hay reportes publicados.
Es razonable sugerir que en el momento de la cirugía la
progesterona debe estar baja, y preferiblemente cerca de o debajo
de 2 ng/ml, es decir en los niveles esperados dentro de las 24
horas anteriores al parto natural. Los mismos kits de ELISA de
progesterona utilizados para monitorear la ovulación pueden
ser utilizados para este fin.
La
progesterona sérica alcanza su pico de concentración
entre los días 15 y 30 y puede alcanzar picos tan altos
como 80 ng/ml (240 nmol/L) o tan bajos como 15 ng/ml (45 nmol/L).
En gestación avanzada, alrededor de los días 50
- 60, la progesterona puede estar tan alta como 15 ng/ml (45 nmol/l)
o tan baja como 2 ng/ml (9 nmol/l). La progesterona típicamente
disminuye de 4 - 5 ng/ml (12 - 15 nmol/L) a cerca de o por debajo
de 2 ng/ml (6 - 7 nmol/L) durante las 24 hs antes del comienzo
del parto. Hay una disminución concurrente de la temperatura
rectal pre-parto que es más fácilmente observada
cuando se mide dos o tres veces en el día, comenzando varios
días antes del parto. Muchos médicos veterinarios
piden rutinariamente a los propietarios que tomen y anoten la
temperatura rectal de sus perras 2 a 3 veces por día, comenzando
1 semana antes de la fecha prevista para el parto.
Manejo
y programación de gestaciones cuando no se conoce el día
de la ovulación
Se puede estimar la etapa de la gestación basándose
sobre varios parámetros. En perras servidas recientemente,
un frotis vaginal puede determinar si la transición del
estro al metaestro (diestro) ha ocurrido. Esta transición
o cambio en la composición del frotis ocurre típicamente
7 a 9 días después del pico de LH, y por lo tanto
cerca de 57 días pre-parto. Esto no es completamente preciso
ya que el cambio a metaestro o diestro en el frotis vaginal puede
ocurrir a partir de los 6 días y hasta los 11 días
(Concannon y Shille, observación no publicada). En la gestación
temprana, el tamaño de las distensiones uterinas palpables
a través del abdomen puede ser útil, midiendo típicamente
1 cm en los días 22-24, y 3 cm en el día 32 después
del pico de LH.
Los
estudios por ultrasonido en tiempos predeterminados con relación
al pico de LH, han permitido describir varios puntos claves en
el desarrollo fetal que pueden ser utilizados para estimar la
etapa de la gestación cuando se desconoce o no se puede
estimar acertadamente el día del pico de LH [7-10]. A través
del ultrasonido se puede detectar el latido cardiaco pero depende
del equipo utilizado, de la experiencia del técnico y de
la preparación del abdomen para el examen. Sin embargo,
el latido cardiaco no puede ser detectado antes del día
23, y puede ser detectado con cualquier equipo alrededor de los
días 28 - 30. La longitud fetal en relación con
la longitud de la banda placentaria puede determinarse por ultrasonido
y relacionarse con los días 40 - 42, cuando la longitud
de la corona a la grupa fetal sobrepasa la longitud de la banda
placentaria. Otros detalles sobre criterios establecidos durante
el examen de ultrasonido han sido publicados, incluyendo la primera
detección de los miembros en los días 33 - 35, visualización
de ojos, riñones e hígado en los días 39
- 47, y visualización del intestino en los días
57 - 63. El cráneo fetal no puede ser visto por radiografía
antes del día 45 y puede ser visto casi siempre alrededor
de los días 47 - 49; los huesos pélvicos no pueden
verse antes del día 53 y normalmente pueden ser vistos
en el día 57; los dientes fetales no pueden ser vistos
antes del día 58 pero pueden ser vistos alrededor del día
63
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