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D.
J. Keil and B. Fenwick
Biotechnology Section, Midwest Research Institute, Kansas City,
Missoury and Department of Diagnostic Medicine and Pathobiology,
College of Veterinary Medicine, Kansas State University, Manhattan,
Kansas, USA.
Traducido por: J. N. Borman Maiztegui, Cordoba, Argentina. (15-Nov-2004).
Introducción
En vista de los avances en microbiología molecular y los
estudios en vacunas puede parecer sorprendente que la Bordetella
bronchiseptica (Bb) continue siendo un patógeno significante
del tracto respiratorio en perros. Los progresos en la prevención
y control de la bordetelosis respiratoria canina están
a nuestro alcance, sin embargo, la escasez de recursos para lograr
estos objetivos continua siendo un problema. En este informe,
se proporciona una revisión de los aspectos clínicos
de la bordetelosis respiratoria en perros, discutimos recientes
progresos en el entendimiento de la Bb canina a escala molecular,
y consideramos particularmente los nuevos avances prometedores
para una confiable prevención de la enfermedad.
La bordetelosis respiratoria canina fue por primera vez reconocida
en asociación con epizootias de distemper canino que ocurrieron
a principios de los años 1900. A pesar de la disponibilidad
de diversos tipos de vacunas, la Bb continua siendo una principal
causa de enfermedad respiratoria en caninos. Esto fue particularmente
evidente durante 1999 cuando brotes de enfermedad del tracto respiratorio
(tos de las perreras) plagaron a Galgos Ingleses de carrera, aún
cuando la industria de Galgos Ingleses de carrera tiene rigurosas
políticas de vacunación para prevenir la enfermedad
infecciosa del tracto respiratorio. Estimaciones conservadoras
sitúan a las pérdidas de ingresos de carreras de
Galgos Ingleses en 1999 asociadas con esta enfermedad, en millones
de dólares. Menos dramáticos y sin embargo significativos,
los brotes de la enfermedad son una ocurrencia relativamente común
en perreras de alojamiento, refugios de animales, laboratorios
de investigación, y clínicas veterinarias. Nuestros
estudios, así como también la experiencia de veterinarios
y dueños de perros, dejan pocas dudas de que las vacunas
actuales no protegen adecuadamente a los perros contra la bordetelosis.
Etiología y patogénesis
La
Bb continua siendo el principal agente etiológico de la
traqueobronquitis infecciosa (ITB) en perros. Es el único
agente capaz de inducir la clásica enfermedad de la tos
de las perreras bajo ambas condiciones, natural y experimental.
Sin embargo, debería notarse que el virus de la parainfluenza
canina (CPI) y el adenovirus canino tipo-2 (CAV-2) a veces juegan
un papel de iniciación o complicación en la ITB.
El CPI y CAV-2 más comúnmente causan infecciones
leves o subclínicas. Ante la presencia de Bb, la enfermedad
clínica causada por esos agentes se vuelve más severa.
El papel potencial de herpesvirus canino, reovirus, micoplasma,
hongos, y parásitos en ITB esta pobremente determinado;
sin embargo, se ha demostrado que Micoplasma sp. aumenta la severidad
de la traqueobronquitis causada por Bb o por virus.
La Bb es una bacteria gram-negativa muy bien adaptada para colonizar
el tracto respiratorio del huésped. Además de perros,
la variedad de huéspedes de Bb incluye a cerdos, gatos,
animales de laboratorio, y seres humanos. La Bb está relacionada
con B. pertussis (Bp), el agente etiológico de la tos ferina
(pertussis) en infantes y niños. Los estudios taxonómicos
indican que Bp recientemente evolucionó de Bb, y que Bp
difiere primariamente de Bb en su habilidad para causar enfermedad
únicamente en humanos.
La
Bb se transmite por los aerosoles del organismo en secreciones
respiratorias y fomites contaminados. En la mayoría de
los casos la infección permanece localizada en el tracto
respiratorio y la diseminación hacia otros órganos
no ocurre. La evidencia clínica de afección sistémica
más allá de atribuírsele al sistema respiratorio
superior, indica que está presente una enfermedad más
severa y necesita una evaluación diagnóstica más
detallada.
La
congregación de perros de diferentes edades y diferentes
niveles de susceptibilidad a Bb, CPI, y CAV-2 son los pre-requisitos
más comunes para ITB. Esto hace al complejo de enfermedad
difícil de prevenir en sociedades humanas, perreras de
alojamiento y entrenamiento, hospitales veterinarios, institutos
de investigación, y lugares donde se alojan o se muestran
perros de exposición. Además, ahora está
claro que existe diversidad genética considerable así
como también diferencias en la enfermedad causando un potencial
entre las diversas cepas que han sido aisladas de perros saludables
y perros con ITB.
La
habilidad de Bb para colonizar las células epiteliales
ciliadas respiratorias no es sorprendente cuando los mecanismos
usados por Bb para lograr dicho objetivo son revisados. Ambas,
adesinas fimbriales y no fimbriales, estructuras cuya función
consiste en adjuntar a la bacteria al huésped, están
involucradas en la colonización de los tejidos del huésped.
Las fimbrias de Bb son apéndices piliformes que se extienden
de la membrana celular de la bacteria. Mediante el reconocimiento
de receptores específicos dentro del tracto respiratorio,
estas estructuras proteicas permiten a Bb adjuntarse al huésped
y juegan un papel en la determinación de los tejidos específicos
que son colonizados (epitelio ciliado del tracto respiratorio)
así como también la especificidad hacia la especie
huésped. Dos adesinas no fimbriales esenciales para que
Bb se adjunte a las células epiteliales incluye filamentos
de hemoaglutinina (FHA) y pertactina (Prn). Estas proteínas
se encuentran principalmente en la membrana externa de la bacteria
y facilitan la colonización mediante el reconocimiento
específico de receptores de la célula huésped.
Resulta interesante que una nueva generación de vacunas
en humanos que contienen estas proteínas, han revolucionado
la prevención de tos ferina en humanos. El progreso que
están haciendo en estas proteínas a partir de aislamientos
de Bb canina (ver abajo: ultima sección) podría
contribuir a una nueva generación de vacunas caninas.
Una vez establecida la colonización, Bb utiliza varias
exotoxinas (hemolisina adenilato ciclasa, toxina dermonecrótica,
y citotoxina traqueal) y endotoxinas para lesionar el tracto respiratorio
e impedir la habilidad del huésped para eliminar la infección.
Juntos estos factores afectan las células ciliadas, inhiben
la respuesta de las células fagocíticas, suprimen
ambas respuestas inmunitarias la humoral y la mediada por células
y, principalmente, pareciera que son responsables por los signos
clínicos que aparecen en perros con ITB.
Recientes
estudios en Bb sugieren que las revisiones ocurrirán en
la forma en que la infección por este organismo es ahora
prevenida. La Bb ha sido considerada históricamente como
un patógeno extracelular obligado que solo coloniza la
superficie del tracto respiratorio y es incapaz de sobrevivir
fuera del huésped. El Dr. Jeff Miller y sus colegas (Departamento
de Inmunología, Microbiología y Genética
Molecular UCLA, Escuela de Medicina) han proporcionado información
reciente sobre los sistemas en Bb que aparentan dirigir una compleja
interacción entre bacteria, huésped, y el ambiente.
Un sistema de control maestro (BvgAS) pareciera actuar sensibilizando
el ambiente de la bacteria, permitiendo la exitosa colonización
del animal por el organismo, invadir células, y sobrevivir
bajo condiciones de severa privación de nutrientes.
Mientras que Bb no ha sido recuperada de ambientes naturales no
contaminados, la persistencia ambiental de Bb ha sido documentada
y la contaminación ambiental debe considerarse como fuente
de infección para animales susceptibles. Además,
el descubrimiento de un sistema de secreción (sistema de
secreción tipo III) en Bb capaz de diseminar proteínas
bacterianas directamente al citosol de la célula huésped
podría ofrecer un blanco único para los antígenos
de vacunas y la prevención de la bordetelosis canina. Del
estudio de otras bacterias patógenas que tienen el sistema
de secreción tipo III, es cada vez más claro que
estos sistemas son de fundamental importancia en el proceso de
enfermedad y están regulados por un número complejo
de señales del medio ambiente, incluyendo el número
de bacterias presente.
Signos clínicos y diagnóstico
Los
signos clínicos más característicos asociados
con ITB son una tos seca y paroxística. La tos es típicamente
exacerbada por el ejercicio y puede estimularse por palpación
de la región traqueal o laríngea. Una historia de
exposición a otros perros en una perrera, hospital, o situación
de grupo, en asociación con una tos seca es generalmente
suficiente para hacer el diagnóstico. La descarga nasal
puede o no estar presente.
La
identificación del agente(s) etiológico involucrado
en ITB no es esencial en la mayoría de los casos. Animales
individuales probablemente responderán a una terapia apropiada
y un programa de cuarentena eficaz detendrá la diseminación
posterior de la enfermedad. Sin embargo, tanto los casos individuales
como los brotes que afectan a grupos de perros pueden beneficiarse
de la identificación y evaluación de organismos.
Debido que la traquea puede responder a agentes infecciosos solo
de limitadas formas, el examen visual de la traquea es menos útil
en el diagnostico de bordetelosis que la evaluación clinico-patológica
de la misma área. Hay diversos métodos disponibles
para obtener muestras de significado diagnóstico de la
traquea. Ellos incluyen endoscopía, lavado broncoalveolar,
lavado transtraqueal, e hisopos protegidos introducidos directamente
por la boca o por un tubo endotraqueal.
En general, los especímenes traqueales dan resultados más
confiables mediante la eliminación de problemas asociados
con la identificación de la Bb entre la flora bacteriana
normalmente presente en la orofaringe. Sin embargo, este problema
puede controlarse y el potencial de aislar Bb mejora significativamente
mediante el uso del caldo enriquecido de Schaedler, agar sangre
y carbón con javascript:fileName='http://www.ivis.org/products/product.asp?PN=cephalexin';displayProd()rsltcefalexina,
y extendiendo los tiempos de incubación. Lamentablemente,
la mayoría de los laboratorios de diagnóstico veterinario
no utilizan de forma rutinaria estas técnicas de aislamiento
mejoradas; ello, por lo tanto, deberá solicitarse al entregar
las muestras. Si el cultivo traqueal no es posible, los hisopados
nasales profundos (mini-tip culturette) se prefieren sobre los
hisopados faríngeos. Los hisopados deberían recolectarse
tanto para citología como para cultivo bacteriano y prueba
de sensibilidad antimicrobiana. Además, hisopados virales
pueden colectarse para aislamiento de CPI y CAV-2; sin embargo,
la identificación serológica posiblemente se prefiera
para esos agentes. Los veterinarios deberían contactarse
con su laboratorio diagnóstico previo a la obtención
de muestras para virología.
Los
cultivos bacterianos pueden ser difíciles de interpretar,
especialmente si las muestras fueron tomadas de nariz u orofarínge.
Se deberá pedir al laboratorio bacteriológico un
informe de los resultados ya sea de manera cuantitativa o semicuantitativa.
La Bb obtenida de traquea deberá considerarse significativa.
Por otro lado, el aislamiento de Bb obtenido de hisopados nasales
u orofaríngeos requieren una evaluación más
cuidadosa. El aislamiento de Bb en cultivo puro, o en elevado
número (crecimiento moderado a elevado en sembrado directo)
de hisopados nasales es usualmente significativo. Un bajo número
de Bb o insignificante obtenido de cultivos nasales deberá
considerarse de acuerdo a la historia y signos clínicos
y repetir el cultivo si fuese necesario. La evaluación
citológica de bordetelosis se caracteriza por inflamación
neutrofílica. Una tinción de Gram y un examen del
preparado en busca de organismos pueden ofrecer una importante
información preliminar.
Terapia
y prevención
La
decisión de iniciar o no una terapia antibiótica
para ITB deberá tomarse para cada individuo. En general,
ITB es autolimitante y no requiere terapia antibiótica.
Sin embargo, el uso profiláctico de antibióticos
deberá recomendarse después de una exposición
a perros con ITB. Diversos factores, incluyendo la penetración
del fármaco en las secreciones bronquiales y posiblemente
la penetración del antibiótico en la célula
huésped, necesitan ser consideradas para que el tratamiento
de la infección de vías aéreas por Bb sea
satisfactorio.
La selección del antibiótico debería realizarse
basándose sobre los resultados del cultivo microbiológico
y la evaluación de la sensibilidad antimicrobiana. Esperando
(o ante la ausencia de) resultados de cultivos los antibióticos
deberán seleccionarse con base a una infección presuntiva
de Bb. Los antibióticos considerados más eficaces
contra Bb incluyen tetraciclinas, cloranfenicol y compuestos relacionados,
y macrólidos (eritromicina, claritromicina, y azitromicina).
Aquellos considerados menos eficaces incluyen fluoroquinolonas,
cefalosporinas (especialmente de tercera generación), y
trimetoprim-sulfametoxazol.
El
reposo estricto, evitar la excitación, y ejercicio normal
son indicaciones para minimizar las situaciones precipitantes
de tos y para evitar la irritación perpetua de las vías
aéreas. Los antitusivos (narcóticos y no-narcóticos)
y broncodilatadores están también indicados cuando
la intervención farmacológica sea requerida, a fin
de controlar la tos. El uso de dosis anti-inflamatorias de corticosteroides
(0.25 a 0.5 mg/kg, cada 12 h) es controversial. Sin embargo, debido
a que la mayoría de los antibióticos eficaces contra
Bb son bacteriostáticos, el uso concurrente de corticosteroides
y estos antibióticos debería evitarse.
Debería intentarse la prevención de ITB utilizando
una estrategia que combine la exposición mínima
a agentes infecciosos y optimizando la inmunidad por vacunación.
La exposición puede minimizarse mediante el aislamiento
de perros que recientemente estuvieron expuestos a una perrera
o situación de grupo de hospedaje. Debido a que Bb puede
sobrevivir ante severa privación de nutrientes la atención
debería dirigirse hacia la higiene y sanidad, especialmente
in medio ambientes de hospedaje en grupos. Dueños y cuidadores
de perros deberían educarse con respecto a la supervivencia
de patógenos en el ambiente y recordarles que la mayoría
de los desinfectantes químicos son inactivados ante la
presencia de material orgánico (heces, orina, pus, exudados,
descargas, y sangre). En el manejo de la perrera se deberían
revisar las propiedades de los desinfectantes que están
siendo utilizados en la instalación. A fin de seleccionar
el desinfectante ideal, este debería ser rápidamente
bactericida (tiempo de contacto segundos a minutos) y activo contra
virus envueltos (CPI) y no envueltos (CAV-2).
Dirigir
el alojamiento de animales de carrera, o cualquier situación
extensiva de perrera, puede ser difícil. En instalaciones
grandes de alojamiento y directores de perreras para animales
de exposición pueden beneficiarse consultando a un ingeniero
de medio ambiente. Los profesionales del medio ambiente pueden
ser muy útiles aportando ideas para minimizar el hacinamiento
de animales y optimizar intercambios de aire y niveles de humedad
cada hora, asegurando el flujo de aire correcto con respecto a
la población de animales existente.
El
Compendio de Productos Veterinarios (disponible en amazon.com)
lista nueve vacunas para la prevención de ITB y bordetelosis.
Actualmente, Schering-Plough comercializa dos productos que solo
difieren en la forma en que la vacuna es administrada. Pfizer
Animal Health también comercializa dos productos (una bacterina
de Bb y la otra una bacterina de Bb combinada con el virus del
distemper canino, CAV-2, y CPI). Otras industrias y distribuidores
de vacunas de bordetelosis incluyen Performer, Bio-Ceutic, Intervet,
y Fort Dodge.
Las
ventajas y desventajas de vacunas de Bb han sido recientemente
revisadas. En general, los productos consisten en una célula
bacteriana completa (Pfizer Animal Health), antígenos celulares
extraídos (Performer), o cultivos vivos avirulentos (Schering-Plough,
Pfizer, Bio-Ceutic, Intervet, y Fort Dodge). Diversos productos
además incluyen un CPI vivo modificado (Bio-Ceutic, Schering-Plough,
Intervet, y Fort Dodge); un producto incluye un CAV-2 vivo modificado
(Fort Dodge).
Los productos parenterales tienen la ventaja de ser administrados
fácilmente. Desafortunadamente, las vacunas parenterales
actuales para Bb pueden provocar reacciones locales y sistémicas
y son inhibidas por la inmunidad del calostro. Las vacunas intranasales
son menos convenientes para administrar, sin embargo, su eficacia
frente a la inmunidad por calostro puede ser ventajosa. Se cree
que los cultivos vivos avirulentos de Bb estimulan una secreción
local de anticuerpos; sin embargo, hay poca información
sobre la especificidad de la respuesta inmune estimulada por dichos
productos. Estudios recientes han revelado que cepas de vacunas
vivas avirulentas de Bb son genéticamente distintas de
cultivos aislados en el campo y podrían expresar niveles
alterados, o variantes inmunológicamente distintas, de
antígenos críticos. Mientras la duración
de inmunidad, y la eficacia contra diferentes cepas de Bb en diferentes
poblaciones de perros no se conocen, la experiencia sugiere que
la protección es específica para cepa y población,
y que la duración de inmunidad puede ser tan corta como
3 meses.
Los
producto(s) seleccionados para prevenir ITB deberían usarse
de acuerdo a las instrucciones del productor. Mientras que la
mayoría de las mascotas caninas se encuentran adecuadamente
protegidas utilizando vacunas vivas modificadas parenterales de
CPI y CAV-2 (convenientemente combinadas con la mayoría
de vacunas de distemper), un aborde más agresivo es requerido
para animales de exposición y otros perros en alto riesgo.
La idea de maximizar la inmunidad sistémica y secretoria
simultáneamente pareciera ser razonable para situaciones
de alta exposición al organismo, pero se requiere investigación
adicional. La presión sobre Bb para sobrevivir (evolucionar)
puede necesitar de una nueva generación de vacunas. Nuevas
vacunas deberían contener las poblaciones de campo aisladas
actualmente, o antígenos purificados derivados de ellos,
con el fin de optimizar la protección contra el desafío
natural de Bb en el siglo 21.
Avances recientes en el entendimiento y la prevención de
la bordetelosis canina
Las reacciones a vacunas y los brotes de pertussis (Bp) en grupos
de infantes muy bien vacunados llevó a los investigadores
a questionarse acerca de la seguridad y eficacia de las vacunas
estándares de célula completa contra la tos ferina.
El resultado de este trabajo ha sido el desarrollo de un nuevo
grupo de vacunas acelulares contra la tos ferina basadas en antígenos
purificados como FHA y Prn. Estudios sobre las nuevas vacunas
han mostrado que son considerablemente más efectivas y
significantemente más seguras que las vacunas estándares
de célula completa de pertussis. La estrecha relación
entre Bp y Bb podría sugerir que mejoras similares pueden
realizarse en vacunas para prevenir la bordetelosis canina. Sin
embargo, debería destacarse que Bb y Bp son inmunológicamente
especies distintas y debería tenerse cuidado en producir
y purificar antígenos de vacunación de cepas de
Bb canino aisladas.
Las
vacunas caninas que se mencionan arriba han estado en el mercado
cerca de 20 años. Con respecto a las especies bacterianas,
esto es muchisimo tiempo para evolucionar y adaptarse a un ambiente
cambiante. Por mucho tiempo se ha considerado a la Bb como un
patógeno clonal con una limitada diversidad genética
y antigénica. Si es así, esto implicaría
que las vacunas basadas en una única cepa aislada deberían
ofrecer protección contra la mayoría de las cepas
de campo. Evaluaciones recientes de aislados de Bb canino sugieren
que hay una gran diversidad genética y antigénica.
Las huellas digitales extraídas del ADN indican que la
mayoría de cepas de vacunas vivas avirulentas de Bb actuales
están estrechamente relacionadas (o son idénticas);
sin embargo, una considerable diversidad genética ha sido
encontrada entre las diversas cepas de campo. Además, la
variación antigénica entre cepas de vacunas y cepas
de campo aisladas ha sido confirmada para un número critico
de antígenos incluyendo FHA y Prn.
Recientemente,
una proteína purificada de una cepa aislada de Bb canino
ha sido usada como un antígeno vacunal en conejos. La proteína
demostró ser segura y antigénica e indujo anticuerpos
que inhibieron la unión de Bb a células caninas
hasta un 65%. Mientras se requiere la evaluación de la
seguridad y eficacia de este antígeno en perros (estudios
en progreso), los estudios preliminares sugieren que es posible
para la prevención de la bordetelosis canina, una vacuna
acelular segura y eficaz. Sin un presupuesto continuo para la
investigación de enfermedades infecciosas de animales de
compañía, y un compromiso por parte de las industrias
para mejorar los productos existentes, la promesa de proporcionar
una vacuna canina contra ITB que sea tan confiable y segura como
la nueva generación de vacunas contra la tos ferina, no
será del todo apreciada.
Agradecimientos
- Los autores agradecen a Kansas Racing and Gaming Commission,
Intervet Inc., Shering-Plough Animal Health Corp., y Pfizer Animal
Health Inc., por su ayuda financiera y por su compromiso para
mejorar las vacunas de ITB.
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